Choque político en Polonia por la ley de uniones civiles

NewsITe
El presidente de Polonia, el conservador y nacionalista Karol Nawrocki, vetó un proyecto de ley impulsado por el gobierno del primer ministro Donald Tusk que buscaba reconocer las uniones civiles, incluidas las parejas del mismo sexo, y otorgarles mayores derechos en su vida cotidiana. La decisión profundiza la tensión política en Varsovia y vuelve a ubicar al país en el centro del debate europeo sobre los derechos LGBTIQA+.
La iniciativa había sido presentada en diciembre por el oficialismo centrista, con la intención de crear la figura de “persona cercana”. Este nuevo estatus legal habría permitido extender parte de los derechos reservados hoy a los matrimonios, como la copropiedad de bienes, el acceso a información médica del cónyuge y la posibilidad de decidir sobre el entierro de la pareja, tanto para convivientes heterosexuales como para parejas del mismo sexo.
Nawrocki justificó su rechazo apelando a la Constitución polaca, que define el matrimonio exclusivamente como la unión entre un hombre y una mujer. “Como guardián de la Constitución, no puedo aceptar una solución que conllevaría a la pérdida del estatus particular del matrimonio”, sostuvo el mandatario en un mensaje difundido a través de la red social X. Con ese argumento, el presidente frenó una de las principales promesas de campaña de la Coalición Cívica, la alianza proeuropea que llevó al poder a Tusk.
El gobierno había prometido antes de las elecciones legislativas de 2023 avanzar en la legalización de las uniones civiles dentro de los primeros 100 días de gestión. Sin embargo, la convivencia con socios más conservadores en el Parlamento, sumada al poder de veto presidencial, complicó el cumplimiento de esa agenda de reformas sociales. Diversas organizaciones de derechos humanos polacas advirtieron que el bloqueo de la ley mantiene en una situación de vulnerabilidad jurídica a miles de parejas que no cuentan con protección legal básica.
Polonia, rezagada en derechos LGBTIQA+ dentro de la Unión Europea
La decisión de Nawrocki consolida a Polonia como uno de los países más restrictivos de la Unión Europea en materia de reconocimiento de parejas del mismo sexo. Junto con Bulgaria, Rumania y Eslovaquia, sigue sin habilitar ni el matrimonio igualitario ni las uniones civiles, pese a los reiterados llamados de organismos internacionales para avanzar en la ampliación de derechos.
Informes recientes de la Asociación Internacional de Personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersexuales (ILGA) ubican de forma sistemática a Polonia entre los últimos puestos del continente en protección legal y políticas públicas para la comunidad LGBTIQA+. Entre los factores señalados aparecen la falta de reconocimiento de las parejas, la ausencia de leyes antidiscriminación robustas y un clima político donde los discursos conservadores mantienen fuerte influencia.
- El proyecto buscaba crear un estatuto de “persona cercana” con derechos patrimoniales y de salud.
- El presidente alegó que la norma debilitaba la definición constitucional de matrimonio.
- Organismos europeos y ONG locales ven el veto como un nuevo retroceso en derechos LGBTIQA+.
“No puedo aceptar una solución que conllevaría a la pérdida del estatus particular del matrimonio”, afirmó Karol Nawrocki al anunciar el veto presidencial.
Tras el veto, el gobierno de Tusk evalúa alternativas legislativas, aunque el margen de maniobra es limitado mientras se mantenga el actual equilibrio de fuerzas y la resistencia del presidente. El caso polaco vuelve a poner en evidencia la brecha que persiste dentro de la Unión Europea entre los países que avanzan en la igualdad de derechos y aquellos que todavía sostienen marcos legales restrictivos basados en visiones conservadoras de la familia.

