Ciudad reduce 359 cargos y achica su planta administrativa

La Ciudad recorta cargos gerenciales y achica el gasto político

Sede del Gobierno porteño en Buenos Aires

NewsITe

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció una fuerte reducción de su estructura jerárquica, con la eliminación de 359 cargos gerenciales, lo que equivale a más de un 20% del total de esa planta. La medida se enmarca en un proceso de modernización y digitalización de la administración pública, con el objetivo de ganar eficiencia y reducir el gasto del Estado porteño.

De acuerdo con un informe oficial, la Ciudad alcanzó así la planta administrativa más baja de los últimos diez años, en línea con una política de achique del sector burocrático que incluye recortes, retiros voluntarios y nuevas evaluaciones de desempeño.

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“Eliminamos 359 cargos gerenciales. Ya dimos de baja 9 mil cargos y alcanzamos la planta administrativa más baja de los últimos 10 años. La eficiencia del Estado no solo es una cuestión técnica: es un deber moral con los porteños que lo sostienen con su trabajo. Esto también es orden”, sostuvo el jefe de Gobierno, Jorge Macri, al justificar el recorte de jerarquías.

Menos personal administrativo y foco en la eficiencia

Según los datos difundidos, durante la actual gestión se redujo un 15% la planta administrativa, lo que representa 8.954 cargos menos. Con este ajuste, la cantidad de empleados volvió a niveles mínimos similares a los registrados en 2015, año tomado como referencia histórica por el Ejecutivo local.

El impacto también se observa en el presupuesto: en 2023, el gasto en Remuneraciones al Personal representaba el 44% del total del presupuesto de la Ciudad; actualmente, esa participación bajó al 41%. Para la administración porteña, esto refleja una mayor eficiencia en el uso de los recursos, sin afectar —según afirman— los servicios que recibe el vecino.

Digitalización, control de licencias y capacitación

El recorte de cargos se complementa con una serie de medidas de modernización interna. Uno de los cambios más relevantes fue la ampliación y actualización del sistema de presentismo docente mediante herramientas digitales. En más de 1.200 escuelas se instalaron relojes biométricos que registran la asistencia a través de huella digital, mecanismo que también se extendió a los establecimientos administrativos del Gobierno de la Ciudad.

Además, se implementó la Hoja de Ruta Electrónica, que permite a los empleados que realizan tareas en la vía pública marcar su asistencia desde el celular. Según fuentes oficiales, esta herramienta mejora el control de las horas trabajadas y reduce la carga burocrática asociada a formularios en papel.

Otro eje clave fue el nuevo sistema de control de licencias médicas, puesto en marcha a principios de 2025 para todos los empleados de la administración pública porteña. Con el nuevo procedimiento, la cantidad de días solicitados por licencias de este tipo disminuyó un 28% respecto del año anterior, dato que el Gobierno interpreta como un avance en el control del ausentismo.

Paralelamente, entre 2025 y lo que va de 2026 se capacitó a más de 15.000 agentes que trabajan en la calle —policías, agentes de tránsito, de prevención e inspectores— en herramientas prácticas para mejorar la atención al vecino y fortalecer el contacto directo con la comunidad.

Programa para jerarquizar a los profesionales del Estado

Con la intención de no limitar la reforma a un simple recorte numérico, la Ciudad lanzó el Programa de Especialistas Profesionales (PEP), destinado a jerarquizar a empleados públicos con perfiles técnicos y profesionales. Actualmente participan 1.326 trabajadores, que reciben formación y reconocimiento específico para sus áreas de especialización.

Desde el Gobierno porteño sostienen que esta combinación de reducción de cargos, digitalización de procesos, control del presentismo y capacitación apuntala un modelo de Estado “más ágil, moderno y cercano al vecino”, con menos estructura administrativa y mayor orientación al servicio.

“La eficiencia del Estado no solo es una cuestión técnica: es un deber moral con los porteños que lo sostienen con su trabajo”, remarcó Jorge Macri.

Mientras el Ejecutivo local destaca el ahorro y la modernización, el impacto de estas reformas sobre la calidad del empleo público y la prestación de los servicios seguirá bajo la lupa de trabajadores, sindicatos y especialistas en políticas públicas.

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