Beijing desmiente interferencia en comicios de Estados Unidos

NewsITe
China salió al cruce de las últimas acusaciones formuladas desde Washington sobre una supuesta injerencia en las elecciones estadounidenses. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, calificó las denuncias como “calumnias totalmente infundadas y maliciosas” y aseguró que su falsedad “se demostró hace tiempo”.
Las declaraciones fueron realizadas en una conferencia de prensa diaria en Beijing, en respuesta a consultas de periodistas, y replicadas por la agencia oficial Xinhua. El cruce vuelve a tensionar el ya delicado vínculo entre las dos principales potencias del planeta, en un año clave para la política interna de Estados Unidos.
En un discurso televisado, el presidente estadounidense Donald Trump habló de “graves amenazas” a la integridad del sistema electoral y sostuvo que “China llevó a cabo lo que se considera la mayor filtración de datos electorales de la historia”. El mensaje se inscribe en la estrategia del exmandatario de instalar sospechas sobre la transparencia de los comicios, en un contexto de fuerte polarización interna.
No obstante, una investigación de agencias de inteligencia de Estados Unidos, concluida en 2022, determinó que si bien actores chinos recolectaron datos de votantes ya disponibles de manera pública, no se hallaron evidencias de acciones que impidieran votar, alteraran sufragios o interrumpieran el conteo y la transmisión de resultados.
Presiones políticas y disputa por el sistema electoral
Analistas y medios estadounidenses señalan que Trump busca utilizar la desclasificación de documentos de inteligencia para justificar su derrota electoral y legitimar cambios profundos en las reglas de juego. En ese marco, impulsó en el Senado la Save America Act, un proyecto que propone crear un carnet obligatorio de votación, restringir el voto por correo y endurecer los controles sobre el sufragio de extranjeros.
Los documentos conocidos hasta ahora también refuerzan conclusiones previas sobre la injerencia de Rusia en las elecciones de 2020, con operaciones orientadas a perjudicar al actual presidente Joe Biden mediante denuncias de corrupción vinculadas, entre otros puntos, a su actuación en Ucrania.
La respuesta de Beijing y el trasfondo internacional
Desde Beijing, Lin Jian evitó entrar en detalles sobre los reportes de inteligencia estadounidenses, pero apuntó directamente contra el rol de Washington en la política global. Según el vocero, “la comunidad internacional ve con mucha claridad quién es el que habitualmente interfiere en los asuntos internos de otros países”, en una crítica velada a la histórica influencia de Estados Unidos en procesos electorales de terceros Estados.
El funcionario chino instó además a la Casa Blanca a no utilizar a China como tema de campaña: “Instamos a la parte estadounidense a reflexionar sobre sus propias acciones, dejar de difamar infundadamente a China, abstenerse de convertir a China en un tema de sus elecciones y hacer más por beneficiar las relaciones entre China y Estados Unidos”, afirmó.
“Instamos a la parte estadounidense a dejar de difamar infundadamente a China y a no convertirnos en un tema de sus elecciones”, sostuvo Lin Jian, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores chino.
El cruce se suma a una larga lista de fricciones bilaterales entre Beijing y Washington, que incluye disputas comerciales, tecnológicas y militares. De fondo, se perfila una competencia estratégica de largo plazo en la que cada gesto —incluidas las acusaciones sobre ciberataques o injerencias electorales— tiene impacto directo en la estabilidad del sistema internacional.
Para los especialistas, este tipo de denuncias no solo alimenta la desconfianza mutua, sino que también se incorpora al debate interno en Estados Unidos, donde la seguridad electoral se ha transformado en uno de los ejes centrales de la disputa entre demócratas y republicanos.

