Demoras, destrozos y tensión tras la clasificación albiceleste

NewsITe
Lo que comenzó como una multitudinaria celebración por la clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 en La Plata terminó con un saldo de demorados, destrozos en comercios e intentos de robo en pleno centro de la ciudad. Miles de hinchas se congregaron en la tradicional esquina de 7 y 50 para festejar el triunfo frente a Inglaterra, pero la postal festiva derivó en escenas de violencia y descontrol.
De acuerdo con fuentes policiales y testimonios de comerciantes, durante la noche se registraron peleas entre grupos de jóvenes, daños en vidrieras y locales forzados. Uno de los puntos más afectados fue un histórico puesto de diarios de la zona, que terminó prácticamente destruido, símbolo del impacto que la madrugada dejó en el área comercial platense.
En otro episodio que generó preocupación entre los presentes, en el cruce de 7 y 49 un grupo de motociclistas prendió fuego una moto en plena vía pública. Las llamas y el humo generaron corridas y temor entre quienes aún permanecían en el lugar celebrando la clasificación del equipo de Lionel Scaloni.
También se registró la caída de una luminaria del alumbrado público luego de que un simpatizante se trepara a un poste para agitar una bandera. El peso provocó el desprendimiento de la estructura y el joven sufrió lesiones leves, por lo que debió ser asistido en el lugar. La escena encendió las alarmas sobre los riesgos que se generan en este tipo de concentraciones masivas.
Operativos policiales e intentos de robo frustrados
En el marco del operativo de seguridad montado por la Policía Bonaerense, se desplegaron móviles y efectivos en distintos puntos clave del centro. Según informaron fuentes de la fuerza, hubo personas demoradas y varias intervenciones para evitar saqueos y robos oportunistas en medio de los festejos.
Uno de los procedimientos se concretó en la cuadra de 6 entre 49 y diagonal 80, cerca de Plaza San Martín, donde los efectivos detectaron a un grupo de jóvenes que intentaba forzar motocicletas estacionadas. Allí fue demorado un adolescente de 15 años que tenía en su poder una herramienta conocida como “yuga”, utilizada para violentar cerraduras. Una de las motos presentaba daños en el tambor de encendido y quedó a resguardo, mientras que el menor fue entregado a su padre por disposición judicial.
En otro operativo, esta vez en 9 y 51, la Policía sorprendió a tres sospechosos manipulando una moto en una estación de servicio. Dos de ellos escaparon, pero un joven de 19 años fue detenido cuando intentaba huir llevando una bicicleta, que también presentaba signos de haber sido forzada. El rodado fue secuestrado y se iniciaron las pericias ordenadas por la Justicia para determinar su procedencia.
Comerciantes afectados y detenidos tras agresiones
Con el correr de las horas, la magnitud de los daños comenzó a quedar expuesta. Durante la mañana siguiente, varios comerciantes del centro encontraron vidrios rotos, accesos forzados y mobiliario destruido, en un contexto de fuerte malestar por la falta de cuidado del espacio público y privado durante los festejos.
En la zona de 5 y 50, personal policial debió intervenir para separar una pelea entre varios jóvenes. Dos de ellos denunciaron haber sido agredidos por cuidacoches que, según su relato, les exigieron dinero de manera intimidatoria. Uno de los damnificados sufrió un corte en una ceja y debió recibir atención médica.
- Dos hombres de 43 y 36 años, ambos en situación de calle, fueron detenidos acusados de agresiones.
- Tras recuperar la libertad por disposición fiscal, quedaron igualmente imputados en la causa.
Las autoridades bonaerenses destacaron que el operativo permitió controlar la situación, aunque no evitó que la noche de festejos dejara un saldo de destrozos, heridos leves y un fuerte reclamo de los comerciantes por mayores medidas de prevención.
Mientras la Selección se prepara para disputar una nueva final mundialista, en La Plata persiste el debate sobre cómo garantizar que las celebraciones masivas no deriven en hechos de violencia e inseguridad que empañen la alegría popular.

