La región de América Latina movilizó 38,7 millones de pasajeros durante mayo. Mientras los vuelos domésticos e intrarregionales sostuvieron el crecimiento, Argentina cerró el mes con una contracción impulsada por el desplome del cabotaje.

El transporte aéreo en América Latina y el Caribe volvió a crecer en mayo y alcanzó los 38,7 millones de pasajeros, un 2,7% más que en el mismo mes del año pasado, según el último informe de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA). El incremento representó más de un millón de viajeros adicionales y marcó una recuperación respecto de abril, cuando el crecimiento había sido de apenas el 1%.
El repunte estuvo impulsado principalmente por los vuelos domésticos y las conexiones entre países de la región, mientras que el tráfico entre América Latina y Estados Unidos acumuló su tercer mes consecutivo de caída y limitó el desempeño de los vuelos extrarregionales.
Mejoró la ocupación de los vuelos
Durante mayo, la capacidad ofrecida por las aerolíneas aumentó un 2,6%, mientras que la demanda creció un 3,2%, lo que permitió mejorar la utilización de los aviones.
Como resultado, el factor de ocupación alcanzó el 83,6%, 0,5 puntos porcentuales por encima del registrado un año atrás. El indicador refleja una mayor eficiencia operativa y contribuye a compensar el impacto del aumento de los costos, especialmente los vinculados al combustible y a la volatilidad cambiaria en distintos mercados de la región.
Panamá lideró el crecimiento y Argentina mostró una caída
Panamá volvió a encabezar el ranking de crecimiento, con un aumento interanual del 15,7% y un total de 1,95 millones de pasajeros. El desempeño estuvo impulsado por el fortalecimiento del aeropuerto de Tocumen como centro de conexiones regional y por la expansión de rutas internacionales.
Brasil, el mayor mercado aéreo de América Latina, registró un crecimiento del 2,5%, sostenido por el buen desempeño del segmento doméstico y una mayor estabilidad en los vuelos de largo alcance. Colombia, por su parte, avanzó un 5,5% gracias al aumento de la demanda tanto en vuelos nacionales como internacionales.
La situación fue diferente en México y Argentina. En el mercado mexicano, el crecimiento del 2,2% en los vuelos domésticos no alcanzó para compensar la caída del 4,2% en el tráfico internacional, afectado por una reducción de frecuencias hacia Estados Unidos.
En Argentina ocurrió el fenómeno inverso. Mientras el tráfico internacional aumentó un 8,1%, impulsado por una mayor demanda hacia Brasil, Chile y Europa, los vuelos de cabotaje retrocedieron un 12,1%, lo que derivó en la primera contracción del tráfico aéreo nacional en lo que va del año.
Tres realidades dentro del mercado regional
El informe de ALTA mostró un comportamiento dispar según el tipo de operación. Los vuelos domésticos crecieron un 4%, impulsados por Brasil, México y Colombia.
Las rutas internacionales entre países de América Latina avanzaron un 3,4%, favorecidas por la recuperación de conexiones en el Cono Sur y la incorporación de nuevos servicios en Centroamérica y el Caribe.
En cambio, el tráfico extrarregional apenas aumentó un 0,1%, condicionado por una baja del 1,2% en las rutas entre América Latina y Estados Unidos.
Las perspectivas del sector
El CEO de ALTA, Peter Cerdá, sostuvo que el mercado mantiene una evolución positiva pese a un contexto internacional más complejo.
“A pesar de un entorno global más desafiante, la demanda por transporte aéreo en América Latina y el Caribe sigue mostrando fortaleza. Para mantener esta tendencia, será fundamental contar con políticas que promuevan la competitividad, la inversión y el desarrollo de la infraestructura”, afirmó.
La entidad advirtió que el crecimiento del sector dependerá de la estabilidad regulatoria, de esquemas impositivos competitivos y de inversiones que permitan ampliar y modernizar la infraestructura aeroportuaria. En paralelo, las aerolíneas continuarán enfocadas en optimizar la ocupación de sus vuelos y fortalecer las rutas regionales de cara a la próxima temporada alta.

