La familia de Sam Neill confirmó que falleció de manera repentina en Sídney, Australia, y pidió privacidad para atravesar el duelo. Su interpretación del doctor Alan Grant en Jurassic Park lo convirtió en una de las figuras más recordadas del cine de las últimas décadas y marcó a varias generaciones de espectadores.

El actor Sam Neill, reconocido en todo el mundo por interpretar al doctor Alan Grant en la exitosa saga Jurassic Park, murió este lunes 13 de julio en Sídney, Australia, a los 78 años. La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado publicado en redes sociales, en el que informó que el fallecimiento fue “repentino e inesperado”, a la vez que pidió respeto y privacidad mientras atraviesa este difícil momento.
En el mensaje, sus familiares señalaron que el actor estuvo acompañado por sus seres queridos durante sus últimas horas y destacaron que “murió con la dignidad que caracterizó toda su vida”. La confirmación de su muerte generó una fuerte repercusión entre seguidores del cine y de la televisión, donde Neill construyó una trayectoria de más de cinco décadas con personajes que dejaron huella en distintas generaciones.
Aunque participó en decenas de películas y series, fue su papel como el paleontólogo Alan Grant en Jurassic Park el que lo llevó a convertirse en una figura reconocida a nivel mundial. El éxito de la película lo transformó en uno de los rostros más recordados de la franquicia y consolidó una carrera que también incluyó producciones como Peaky Blinders, además de títulos como The Hunt for Red October, Possession y Omen III.
Nacido en 1947 en Omagh, Irlanda del Norte, su nombre era Nigel John Dermot Neill. A los siete años se mudó junto a su familia a Nueva Zelanda y, ya en la adolescencia, adoptó el nombre Sam, con el que iniciaría el camino que años más tarde lo convertiría en una de las grandes figuras del cine internacional.
Antes de dedicarse por completo a la actuación, comenzó a estudiar Derecho, aunque abandonó esa carrera tras un año para sumarse a las producciones teatrales de la Universidad de Canterbury. Más tarde se incorporó al Downstage Theatre de Wellington, donde dio sus primeros pasos como actor profesional, y su carrera comenzó a despegar con Sleeping Dogs (1977), la primera película neozelandesa estrenada en Estados Unidos, un punto de partida que lo llevó a consolidarse en la industria y a protagonizar algunos de los títulos más recordados de su generación.

