Un fallo excepcional por el grave estado de salud del condenado

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Lucas Exequiel Figueroa, un hombre de 32 años condenado y con antecedentes en causas penales, cumplirá su pena en prisión domiciliaria luego de haber sido atacado a balazos mientras se encontraba prófugo. La decisión fue adoptada por la Cámara de Apelaciones al considerar que su delicado estado de salud no puede ser atendido de manera adecuada dentro del Servicio Penitenciario Bonaerense.
El episodio que modificó su situación judicial ocurrió el 28 de marzo pasado en el barrio Fray Luis Beltrán, en Mar del Plata. Según reconstruyeron los investigadores, Figueroa caminaba junto a su novia cuando fue sorprendido por un grupo de entre cuatro y cinco hombres que descendieron de un auto y abrieron fuego. Se contabilizaron más de 20 disparos, cinco de los cuales impactaron en su cuerpo.
Tras el ataque, el hombre fue trasladado en estado crítico al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA). Allí quedó internado y, al constatarse que sobre él pesaba una orden de captura por no haber regresado a la Unidad Penal N° 37 de Batán luego de una salida transitoria, se formalizó nuevamente su detención.
El debate judicial por su lugar de detención
En primera instancia, el juez de Ejecución Penal N° 1, Ricardo Perdichizzi, había rechazado el pedido para que Figueroa continuara la condena en un domicilio particular. Argumentó que el interno había quebrantado el régimen de salidas transitorias, al no regresar al penal de Batán en el plazo establecido.
Sin embargo, la Cámara revisó esa postura y señaló que el cuadro clínico del detenido constituye una circunstancia excepcional. Los informes médicos incorporados al expediente describen lesiones de extrema gravedad: los disparos dañaron el páncreas, obligaron a practicarle una esplenectomía y lo dejaron con una colostomía que requiere controles, insumos y cuidados específicos. Además, conserva proyectiles alojados en ambas manos y en el antebrazo izquierdo y perdió movilidad en la mano derecha, por lo que es considerado un paciente inmunodeprimido.
De acuerdo con esos reportes, la Unidad Penal N° 37 carece del esquema de inmunización que necesita el interno y presenta serias limitaciones para garantizar traslados, controles periódicos y atención especializada. Sobre esa base, los camaristas resolvieron que Figueroa continúe detenido en la vivienda de su madre, en la localidad bonaerense de Quequén, con monitoreo electrónico y un nuevo tutor, distinto del que tenía asignado cuando incumplió la salida transitoria.
Antecedentes y causas previas
El nombre de Figueroa ya había aparecido en una causa de alto perfil en 2018, vinculada a la muerte de Lucas Iván Cabito, integrante de una banda con la que mantenía un largo enfrentamiento. Ese expediente llegó a juicio ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Mar del Plata, que en 2022 lo absolvió al considerar que actuó en legítima defensa.
Según ese fallo, Cabito irrumpió armado en una vivienda donde se encontraba Figueroa y allí se produjo el desenlace fatal. La absolución fue clave para redefinir su situación procesal, aunque posteriormente continuó privado de la libertad por otras causas. El ataque a balazos de marzo y la crisis sanitaria consecuente volvieron a ponerlo en el centro de la escena judicial.
Para la Cámara, el derecho a la salud del detenido y las limitaciones del sistema penitenciario justifican, de manera excepcional, que la condena se cumpla en un entorno domiciliario bajo estrictas medidas de control.
La resolución reabre el debate sobre las condiciones sanitarias en las cárceles y los alcances de las prisiones domiciliarias en casos de salud crítica, un tema sensible en el sistema penal bonaerense y en la agenda judicial argentina.

