El Presidente puso la sede del Gobierno a disposición del plantel para una eventual celebración tras el Mundial. Afirmó que no quiere “interferencia política” y sostuvo que el mérito “es de ellos”.

El presidente Javier Milei puso la Casa Rosada a disposición de la Selección Argentina para un eventual festejo una vez finalizado el Mundial y aseguró que no estará presente el día que el plantel visite la sede del Gobierno.
El mandatario realizó el anuncio este miércoles, durante una entrevista en radio El Observador con los periodistas Luis Majul y Luis Gasulla, un día después del triunfo de la Selección frente a Egipto por los octavos de final de la Copa del Mundo.
“Puse la Casa Rosada a disposición y cuando los jugadores vayan, para que no tengan interferencia política, ese día la vacío”, afirmó Milei.
El Presidente remarcó que no pretende formar parte de una eventual celebración y sostuvo que el protagonismo debe recaer exclusivamente en los futbolistas.
“No tengo nada que hacer en esa foto. Los que ganan los partidos en la cancha son ellos. El mérito es de ellos, el logro es de ellos y la fiesta es de ellos y los argentinos”, expresó.
Milei dijo que permanecerá en Olivos
Durante la entrevista, Milei explicó que, si la Selección decide utilizar la Casa Rosada para celebrar un eventual título, permanecerá en la Quinta de Olivos para evitar cualquier tipo de interpretación política.
“Me quedaría en Olivos. Hasta me tomaría el trabajo de convencer a mi hermana de que no vaya a trabajar”, dijo entre risas, en alusión a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.
El mandatario insistió en que no corresponde compartir ese momento con los jugadores.
“No soy digno de estar en esa foto porque yo no tengo nada que ver”, sostuvo.
El antecedente del Mundial de Qatar 2022
La propuesta de Milei tiene como antecedente lo ocurrido tras la consagración de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar 2022.
En aquella oportunidad, el plantel campeón del mundo rechazó la posibilidad de celebrar el título en la Casa Rosada. Según la información disponible, no hubo una explicación pública sobre esa decisión, aunque se consideró que el equipo buscó evitar un uso político de la conquista deportiva durante la presidencia de Alberto Fernández.

