La agroindustria, clave del superávit externo argentino

NewsITe
La agroindustria volvió a confirmar su peso estratégico en la economía argentina y, en particular, en el comercio exterior. Un informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señala que el complejo agroindustrial no solo es el principal generador de divisas a nivel nacional, sino que además lidera la inserción internacional de la mitad de las provincias del país.
De acuerdo con el trabajo de la BCR, durante 2025 las exportaciones agroindustriales totalizaron US$ 51.369 millones, cifra que equivale al 59% del valor total exportado por la Argentina. En un contexto de necesidad de dólares para sostener la estabilidad macroeconómica, el dato vuelve a ubicar al campo y a la industria vinculada como actores centrales para el equilibrio externo.
El informe destaca que en 12 de las 24 jurisdicciones provinciales la agroindustria explica más del 70% de sus ventas al exterior. Es decir, en la mitad del mapa argentino la estructura exportadora se apoya mayoritariamente en productos primarios y manufacturas de origen agropecuario, desde granos y subproductos oleaginosos hasta carnes, lácteos y economías regionales.
Provincias con mayor dependencia del sector
El análisis de la BCR también muestra casos donde la vinculación con la agroindustria es prácticamente total. Tomando las estadísticas de 2025, las provincias con mayor intensidad agroindustrial en sus exportaciones son:
- Santiago del Estero: 98% de sus exportaciones provienen de la agroindustria.
- Chaco: 96% de orientación agroindustrial.
- La Pampa: 93% de participación del sector.
- Formosa: 92% del total exportado está ligado al campo.
- Santa Fe: 91% de sus ventas externas corresponden a productos agroindustriales.
En el otro extremo se ubican provincias cuya canasta exportadora está más asociada a la energía o la minería. Es el caso de Neuquén, donde la agroindustria apenas representa el 1% de las exportaciones; Santa Cruz, con un 7%; y Catamarca, con un 9%, donde predominan los complejos hidrocarburífero y minero.
Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, el podio exportador
En términos de montos, el liderazgo exportador agroindustrial se concentra en tres provincias: Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Según el estudio, ese tridente explicó en 2025 el 79,1% de las exportaciones agroindustriales del país, consolidando una fuerte concentración geográfica de la generación de divisas.
Históricamente, Santa Fe ocupaba el primer lugar en el ranking exportador sectorial a comienzos de los años 2000. Sin embargo, la provincia de Buenos Aires desplazó a Santa Fe y, desde 2023, se mantiene de forma ininterrumpida como la principal exportadora agroindustrial de la Argentina. Córdoba, por su parte, sostiene una participación estable, con un promedio cercano al 17,7% del total del sector en las últimas décadas.
La BCR remarca, no obstante, que el protagonismo no se limita a las tres grandes. Provincias como Entre Ríos, Mendoza y La Pampa exhiben un dinamismo creciente, tanto por la diversificación de sus complejos productivos como por la incorporación de mayor valor agregado a sus cadenas agroalimentarias.
El avance del interior y la diversificación
El agrupamiento de todas las provincias por fuera del podio muestra la magnitud del cambio. En 2002, el conjunto de esas jurisdicciones exportaba alrededor de US$ 3.465 millones en productos agroindustriales. Para 2025, esa cifra trepó a US$ 10.727 millones, lo que implica un salto cercano al 210% en poco más de dos décadas, en dólares corrientes.
Especialistas consultados por el sector destacan que este crecimiento se apoya en varios factores: mejoras tecnológicas en la producción primaria, ampliación de la infraestructura logística, inversiones en plantas de procesamiento y una mayor apertura de mercados para economías regionales como vinos, frutas, legumbres, productos forestales y alimentos procesados.
El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario subraya que la agroindustria seguirá siendo un eslabón clave para la generación de divisas, pero advierte sobre la necesidad de avanzar en estrategias de diversificación productiva y mayor industrialización para reducir la vulnerabilidad frente a los vaivenes climáticos y de precios internacionales.
En ese marco, el desempeño de la agroindustria continúa siendo determinante no solo para las cuentas externas nacionales, sino también para el desarrollo del interior productivo, el empleo rural e industrial y la recaudación fiscal de las provincias fuertemente ligadas al campo.

