El Congreso, en suspenso ante una posible salida de Adorni

NewsITe
El Congreso de la Nación transita horas de fuerte expectativa política ante la posibilidad de que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presente su renuncia. Una eventual salida del funcionario no solo modificaría el equilibrio interno del Gobierno, sino que además dejaría sin efecto los pedidos de interpelación y la moción de censura que la oposición impulsa en su contra.
Si Adorni se mantiene en el cargo, la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara de Diputados tiene previsto reunirse el próximo martes, a partir de las 15, en el anexo C, para analizar los proyectos que buscan citarlo y avanzar en un eventual juicio político por presunto enriquecimiento ilícito. En caso de que abandone su puesto, ese camino institucional quedaría bloqueado y solo continuaría la vía judicial para aclarar las acusaciones.
La reunión fue acordada entre el oficialismo libertario, el PRO y la UCR, luego de que estos bloques aliados contribuyeran a desactivar la sesión especial promovida por la oposición más dura la semana pasada. Según trascendió, el presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, Nicolás Mayoraz, busca administrar los tiempos para que no sea el Parlamento quien condicione al Ejecutivo respecto del futuro de Adorni.
De haberse realizado la sesión del 23 de junio, la oposición estaba en condiciones de aprobar por mayoría simple un emplazamiento a la comisión de Asuntos Constitucionales y a la de Peticiones, Poderes y Reglamento. Ese paso habría impuesto un cronograma estricto de trabajo y una fecha límite para dictaminar sobre la situación del jefe de Gabinete, aumentando la presión política sobre la Casa Rosada.
Acusaciones cruzadas y cuestionamientos al “blindaje” oficialista
Sin ese mandato, Mayoraz conserva margen para dosificar el ritmo de la comisión y, según denuncian desde la oposición, permitir que el tema se diluya con el correr de las semanas. Dirigentes opositores cargaron especialmente contra los aliados parlamentarios del oficialismo. El diputado Pablo Juliano (Provincias Unidas) los calificó como “republicanos selectivos” por su decisión de acompañar al Gobierno y “proteger a Adorni”.
El massista Diego Giuliano, vicepresidente de Asuntos Constitucionales por Unión por la Patria, sostuvo que la fallida sesión opositora permitió al menos exponer quiénes defendían al jefe de Gabinete y quiénes pretendían avanzar con su interpelación. A su juicio, Adorni ya está “socialmente destituido” y la discusión pasa ahora por quién terminará forzando su salida: si la ministra Patricia Bullrich, el propio presidente o la presión de la oposición en el Congreso.
- La oposición denuncia un “blindaje” político en favor de Adorni.
- El oficialismo apuesta a ganar tiempo en las comisiones.
- El avance judicial aparece como la vía alternativa si cae la interpelación.
“Lo cierto es que es un tema terminado en la opinión pública y lo único que ha hecho es prolongar la agonía del funcionario”, afirmó Giuliano, al describir el desgaste que atraviesa el jefe de Gabinete.
En paralelo, el oficialismo prepara una demostración de fuerza en la comisión: la presidencia de Diputados instruyó a los legisladores libertarios a asistir en masa al encuentro para “poblar” el ámbito de debate y contrarrestar el discurso opositor. La estrategia apunta a transformar la discusión técnica sobre la situación de Adorni en una pulseada política abierta, con el Congreso como principal escenario de la crisis.

