Lousteau advirtió que el Súper RIGI es una “concesión histórica”

En el marco del debate en la Cámara de Diputados, el legislador nacional de Provincias Unidas Martín Lousteau calificó al llamado Súper Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (Súper RIGI) como “la mayor concesión histórica” que el Estado argentino realizará a empresas de gran escala. El ex ministro de Economía planteó fuertes reparos sobre el alcance del esquema de beneficios fiscales y la falta de precisiones respecto de los sectores que podrán acceder al régimen.
Al tomar la palabra en la sesión especial, Lousteau remarcó que el proyecto habilita un paquete de exenciones impositivas, cambiarias y regulatorias sin delimitar con claridad qué actividades serán beneficiadas. Recordó que el RIGI original fijaba ciertos criterios sectoriales, mientras que la nueva propuesta se limita a mencionar inversiones “genuinamente nuevas” sin una definición concreta. Según el diputado, incluso en la comisión el propio secretario de Energía, Daniel González, admitió no tener certezas sobre el universo de potenciales beneficiarios.
“Las empresas lo van a defender porque hay beneficios adicionales para ellas, pero el Congreso tiene que discutir el costo, la conveniencia del régimen y su equidad”, planteó el economista. En ese sentido, comparó el Súper RIGI con el régimen pensado para pequeñas y medianas empresas (RIMI), al que consideró muy lejano en términos de incentivos. Lousteau advirtió que el esfuerzo fiscal recaerá principalmente en las provincias, muchas de las cuales “no necesariamente tendrán proyectos que se incorporen” a este esquema de promoción.
Críticas a la desigualdad de beneficios y al impacto social
Para el diputado opositor, el programa crea “dos categorías de socios”: por un lado, los grandes capitales con amplias ventajas, y por otro, el resto de la economía que “se va quedando en el camino”. Sostuvo que la iniciativa busca “escindir al capital más desatado de cualquier tipo de control”, al otorgarle estabilidad impositiva por largos períodos, facilidades para litigar en el exterior, acceso a recursos naturales y propiedad de tierras, entre otros puntos sensibles.
Lousteau también vinculó el debate con el contexto social y presupuestario actual. Mencionó los recortes en jubilaciones y las dificultades de financiamiento en áreas clave como discapacidad, educación, universidades, hospitales y rutas nacionales. A su entender, el contraste entre el ajuste sobre el gasto social y la magnitud de los beneficios prometidos a los grandes inversores es una de las principales discusiones que debería dar el Congreso antes de avanzar con una norma de carácter “irreversible”.
Al cerrar su intervención, el diputado reivindicó el rol de los impuestos como “cuota de pertenencia a la Argentina” y advirtió sobre el riesgo de desfinanciar al Estado mientras se generan mecanismos que, según dijo, pueden favorecer la evasión y los blanqueos permanentes de capitales. En este escenario, insistió en la necesidad de revisar el diseño del Súper RIGI para compatibilizar la llegada de inversiones con criterios de justicia fiscal y equilibrio federal.

