Audiencia clave por la muerte de Diego Maradona en San Isidro

NewsITe
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona tendrá este jueves una audiencia considerada clave: tres enfermeros que participaron de su atención domiciliaria en el country San Andrés, en Tigre, deberán declarar ante el Tribunal en lo Criminal de San Isidro.
Según informaron fuentes judiciales, se trata de Aldo Arnez Zenteno, Tamara Débora Mansilla y Diana Loreley Cáceres, integrantes del equipo de la empresa de cuidados domiciliarios Medidom, contratada por Swiss Medical para asistir al exfutbolista en la casa de Benavídez donde pasó sus últimos días.
Los enfermeros formaban parte del grupo de WhatsApp denominado “Tigre”, un chat que se volvió prueba central en la investigación. Allí se volcaban reportes sobre si Maradona aceptaba o no controles de signos vitales, si tomaba la medicación indicada y cómo variaba su estado de ánimo. Para la Fiscalía, ese flujo de mensajes permite reconstruir el seguimiento –o la falta de él– que tuvo la salud del capitán campeón del mundo en México 1986.
En ese chat también intervenían otros profesionales hoy imputados: el coordinador de enfermería Mariano Perroni; la responsable de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico clínico Pedro Di Spagna; y los enfermeros Ricardo Almirón y Dahiana Madrid. Todos ellos están acusados por presunto homicidio simple con dolo eventual, figura que contempla penas de entre 8 y 25 años de prisión.
Los imputados y la estrategia de defensa
Además del personal de enfermería, el expediente tiene como acusados al neurocirujano y entonces médico de confianza de Maradona, Leopoldo Luque; a la psiquiatra Agustina Cosachov; y al psicólogo Carlos Díaz. Para los fiscales, existió una serie de omisiones y decisiones médicas que habrían configurado un “abandono en la atención” de un paciente con un cuadro delicado.
Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, como consecuencia de un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada. La discusión central del juicio gira en torno a si la muerte pudo haberse evitado con un control clínico más estricto y una internación adecuada, en lugar de la modalidad domiciliaria que se implementó en Tigre.
En la última audiencia, el médico clínico Pedro Di Spagna pidió la palabra para responder declaraciones de Luque y diferenciar su rol. Afirmó que su tarea fue únicamente la de interconsultor y que las decisiones finales quedaban en manos del equipo tratante. “Él era el médico de cabecera. Los médicos interconsultores, como fui yo, solamente podemos sugerir. La decisión final es de los médicos tratantes”, planteó ante el tribunal.
“Los médicos interconsultores, como fui yo, solamente podemos sugerir. La decisión final es de los médicos tratantes”, sostuvo el clínico Pedro Di Spagna al declarar en el juicio.
La declaración de los tres enfermeros que atendieron a Maradona en su casa de Tigre buscará aclarar cómo se organizaba la atención cotidiana, qué instrucciones recibían y qué margen de acción tenían frente a un paciente que, según la causa, muchas veces rechazaba controles y medicación. Sus testimonios podrían resultar determinantes para definir las responsabilidades penales en una de las causas judiciales más sensibles de los últimos años en la Argentina.

