Fujimori queda al borde de ser proclamada presidenta electa

La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quedó a un paso de convertirse en la próxima presidenta de Perú tras lograr una ventaja prácticamente indescontable en el balotaje, según los últimos datos oficiales difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). No obstante, el proceso de proclamación se ve tensionado por las denuncias de fraude lanzadas por su adversario, el izquierdista Roberto Sánchez, quien adelantó que no reconocerá el resultado.
Con el 99,86% de las actas escrutadas, Fujimori obtiene el 50,118% de los votos frente al 49,882% de Sánchez. La diferencia supera los 43.000 sufragios cuando restan por contabilizarse apenas 39.300 votos, un margen que, de confirmarse la tendencia, resultaría imposible de revertir. De esta manera, la hija del fallecido ex presidente Alberto Fujimori quedaría en condiciones de ser proclamada presidenta electa antes del 15 de julio, fecha límite fijada por la legislación peruana.
La figura de Keiko Fujimori sigue marcada por la herencia política de su padre, quien gobernó entre 1990 y 2000 y murió en 2024 tras cumplir 15 años de prisión por delitos vinculados a violaciones a los derechos humanos, entre ellos las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), cometidas por un escuadrón del Ejército. Pese a ese antecedente, Fujimori hija mantuvo un caudal electoral firme, especialmente entre sectores que valoran el orden y las políticas de mano dura frente al crimen organizado.
Denuncias de fraude y temor a una nueva crisis política
A contramano de los reportes oficiales, Roberto Sánchez denunció que se está desarrollando “un fraude” electoral, aunque hasta el momento no presentó pruebas concretas que respalden sus acusaciones. En declaraciones públicas, aseguró que no reconocerá un eventual gobierno de Fujimori y apuntó particularmente contra el voto en el exterior, donde la candidata de derecha obtuvo una ventaja holgada.
De acuerdo con los datos de la ONPE, Fujimori superó el 63% de los votos en países con fuerte presencia de la diáspora peruana, como Estados Unidos y Japón. Sánchez sostiene que allí se registraron irregularidades y anticipó que impulsará una “lucha democrática en el marco de la ley y de la Constitución”, apoyado en sectores que se identifican con el ex presidente Pedro Castillo, del cual fue ministro. Castillo cumple actualmente una pena de 11 años de prisión por el delito de conspiración para rebelión.
- Ventaja de más de 43.000 votos para Keiko Fujimori con el escrutinio casi finalizado.
- Denuncias de fraude por parte de Roberto Sánchez, sin evidencias presentadas hasta ahora.
- La ONPE mantiene la publicación gradual de resultados y el plazo de proclamación hasta el 15 de julio.
“Nosotros no reconoceremos el gobierno de la señora Fujimori”, advirtió Roberto Sánchez, quien cuestionó especialmente el voto en el extranjero donde su rival obtuvo más del 63%.
Desde Fuerza Popular, el secretario general y compañero de fórmula de Fujimori, Luis Galarreta, calificó la postura de Sánchez como “antidemocrática” y defendió la transparencia del proceso electoral. Analistas locales advierten que, si se confirma la victoria de Fujimori y persiste el desconocimiento del resultado por parte de la oposición, Perú podría profundizar la crisis política que ya derivó en la sucesión de ocho presidentes desde 2018, entre renuncias, destituciones y choques entre el Ejecutivo y el Congreso.

