Di Spagna apuntó contra Luque en el juicio por la muerte de Maradona

NewsITe
En una nueva jornada del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, el médico clínico Pedro Di Spagna pidió la palabra y lanzó duras críticas contra el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en la causa. Ambos profesionales, junto a otros integrantes del equipo médico, están acusados de homicidio simple con dolo eventual por el tratamiento que recibió el astro en su internación domiciliaria del barrio San Andrés, en Tigre.
Di Spagna sostuvo que, de haber declarado antes, Luque habría intentado despegarse de sus responsabilidades. Según reconstruyó ante la Justicia, el clínico consideró que el neurocirujano buscaría minimizar su vínculo con el exfutbolista: “Si le tocaba hablar a él, iba a decir que no sabía quién era Maradona”, planteó, marcando distancia con su colega y defendiendo su propio accionar profesional.
El médico remarcó que, más allá de las especialidades, todos los imputados se recibieron como médicos y que no resulta aceptable alegar desconocimiento sobre el cuadro de salud del paciente. “Pareciera que hablamos de neurocirujano como si fuera otra cosa y el título nuestro es de médicos”, señaló, en referencia a los argumentos esgrimidos por la defensa de Luque, a quienes acusó de intentar relativizar su responsabilidad.
Responsabilidades, internación domiciliaria y rol de cada médico
Di Spagna buscó dejar en claro que no participó de las decisiones centrales sobre el alta de la Clínica Olivos ni sobre el traslado a la casa del country San Andrés. Afirmó que no firmó el acta de externación, no dispuso el traslado en ambulancia ni intervino en la operación previa. “Yo no lo externé, no lo subí a una ambulancia, no lo llevé a Clínica Olivos, ni lo operé”, enumeró, desligándose de las etapas más críticas del proceso.
De acuerdo con su testimonio, su participación fue en carácter de médico interconsultor, convocado para evaluar el estado de salud de Maradona y elaborar informes a pedido de otros profesionales. Dijo que fue contactado por el doctor Macías y por la coordinadora médica Nancy Forlini, en el marco de reuniones que se mantenían con la familia del exjugador y la prepaga Swiss Medical, en plena pandemia de coronavirus.
El clínico relató que el 12 de noviembre pudo examinar a Maradona junto a Macías y que en esa visita lo encontraron en buen estado general. Sin embargo, indicó que en una nueva convocatoria, el 18 de noviembre, no consiguió revisarlo: luego de esperar a Luque, a quien presentaron como el “médico de Maradona”, se le informó que no podía verlo. Según su versión, las hijas del exfutbolista insistieron para que fuera atendido, pero la decisión del propio paciente fue no recibirlo.
Interconsultor, médicos tratantes y el núcleo del debate judicial
En su declaración, Di Spagna hizo hincapié en que nunca tuvo contacto directo cotidiano con Maradona ni con su entorno cercano: no contaba con los teléfonos del exfutbolista ni de sus hijas. Explicó que, tras la negativa a la visita del 18 de noviembre, al día siguiente recibió un audio en el que se le indicó que no volviera al domicilio, porque los médicos tratantes habían decidido “dejarlo descansar”.
Al defender su rol, aclaró que las decisiones finales siempre correspondieron al médico de cabecera y al equipo tratante, mientras que los interconsultores sólo podían sugerir conductas. “Los médicos interconsultores, como fui yo, solamente podemos sugerir. La decisión final es de los médicos tratantes”, subrayó ante el tribunal, marcando la línea de mando sanitaria que, según su postura, se siguió en el caso.
La causa por la muerte de Diego Maradona se centra en determinar si existieron graves fallas en la atención médica y en la organización de la internación domiciliaria que derivaron en el fallecimiento del ídolo, ocurrido el 25 de noviembre de 2020. Las declaraciones de los distintos profesionales, como la de Di Spagna, buscan precisar quiénes tomaban las decisiones, qué controles se realizaban y si el dispositivo montado en la casa de Tigre fue adecuado a la complejidad del cuadro clínico de Maradona.
“No es sencillo hablar mal de un colega, pero está en juego mi buen nombre y honor y tengo que salir a responder situaciones que realmente me indignan”, expresó Di Spagna en su presentación.
Con el avance del debate oral, el testimonio del clínico se suma a una extensa serie de pericias, documentos y declaraciones que serán clave para que la Justicia defina si hubo responsabilidad penal del equipo médico en la muerte del máximo ídolo del fútbol argentino.

