Argentina venció a Austria con un Messi decisivo en ambos arcos

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La Selección argentina se impuso 2-0 ante Austria en un amistoso internacional disputado en Europa, en un partido marcado por la vigencia de Lionel Messi, autor de los dos goles del encuentro. El capitán, a los 39 años, volvió a ser la figura excluyente de un equipo que debió trabajar más de la cuenta para sostener la ventaja frente a un rival intenso y bien plantado.
El inicio no fue sencillo para el “10”: a los nueve minutos del primer tiempo falló un penal, pero lejos de caer anímicamente, retomó el protagonismo y terminó adueñándose del partido. Antes del descanso, abrió el marcador con un zurdazo potente al primer palo y, ya en el quinto minuto de tiempo añadido del complemento, sentenció el resultado con una corrida notable y una definición precisa para el 2-0 definitivo.
Además de Messi, otro de los puntos altos fue Emiliano “Dibu” Martínez. El arquero casi no tuvo trabajo en la primera parte, pero respondió con solvencia cuando lo exigieron: desvió con firmeza un tiro libre peligroso de Marcel Sabitzer y controló los centros que sobrevolaron el área argentina, transmitiendo seguridad al fondo.
En la defensa, Facundo Medina aprovechó su oportunidad como lateral izquierdo titular ante la ausencia de Nicolás Tagliafico desde el arranque. El ex Talleres se mostró sólido en los duelos aéreos frente al corpulento Michael Gregoritsch, protagonizó un cierre providencial para evitar un mano a mano y se proyectó con criterio, al punto de asistir a Messi en el primer gol. Lisandro Martínez, por su parte, volvió a ratificar su lugar como zaguero central, firme en la marca y prolijo en la salida.
El aporte del mediocampo y los ingresos desde el banco
En la mitad de la cancha, el tridente compuesto por Rodrigo De Paul, Alexis Mac Allister y Enzo Fernández alternó momentos de buen control de pelota con pasajes en los que debió replegarse y correr detrás del juego. Enzo fue el más destacado del sector, con un pase filtrado clave para Lautaro Martínez en la jugada del penal y remates desde media distancia que llevaron peligro. De Paul y Mac Allister cumplieron en la circulación, aunque sin tanto despliegue como en otras presentaciones.
Thiago Almada fue otra de las gratas noticias. Más suelto y preciso que en su actuación previa ante Argelia, se asoció con Messi entre líneas, colaboró en el retroceso por la banda izquierda y participó activamente en la jugada del primer gol, dejando pasar la pelota entre sus piernas para la aparición del capitán. Lautaro Martínez, en tanto, se destacó más por su esfuerzo y presión que por las chances de gol, ya que solo pudo rematar con claridad en una ocasión.
En el complemento, el entrenador Lionel Scaloni movió el banco para sostener la ventaja y encontrar aire fresco. El ingreso de Nicolás Otamendi aportó experiencia en la zaga tras la salida de Cristian “Cuti” Romero, quien dejó la cancha con molestias en la rodilla derecha. Más adelante, las entradas de Julián Álvarez y Nicolás González buscaron reforzar la presión alta y explotar los espacios a la espalda de la defensa austríaca.
Figuras, rendimiento individual y proyección del equipo
Nicolás González fue el cambio más influyente: ganó por el costado izquierdo, estuvo cerca del gol con un cabezazo cruzado en un córner y desbordes que complicaron a la defensa local. En los minutos finales también ingresaron Leandro Paredes, que filtró el pase previo al segundo tanto de Messi, y Nicolás Tagliafico, quien cumplió en el cierre del encuentro con despejes aéreos oportunos.
- Messi, imparable: doblete, participación en la mayoría de los ataques y liderazgo futbolístico.
- Dibu Martínez, seguro: respondió cada vez que Austria se animó a probar desde lejos o con pelota parada.
- Medina y Lisandro, firmes atrás: buen rendimiento defensivo pese a la diferencia física con los delanteros rivales.
- Scaloni, activo: los cambios ayudaron a bajar el ritmo del partido y a asegurar el resultado.
La Selección argentina volvió a apoyarse en la jerarquía de sus referentes para resolver un partido complejo y mantiene su imagen de equipo competitivo en el escenario internacional.
Con este triunfo ante Austria, el conjunto de Scaloni suma rodaje y confianza en el tramo final de su preparación para los próximos compromisos oficiales. La vigencia de Messi, el aporte de las nuevas variantes y la solidez de la base campeona del mundo continúan siendo las principales cartas de presentación de una Selección que sigue marcando el pulso del fútbol internacional.

