Salzmann cuestiona beneficios del Super RIGI para grandes empresas

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La diputada nacional Marina Salzmann, referente del Frente Renovador, volvió a marcar diferencias con el rumbo económico del Gobierno nacional y apuntó de lleno contra el denominado “Super RIGI”, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones que se discute en el Congreso. Según la legisladora, el esquema promueve “un modelo con ganadores y perdedores” al priorizar ventajas para grandes corporaciones en detrimento de las pequeñas y medianas empresas.
Salzmann advirtió que el régimen está diseñado para “regular y asegurar beneficios para grandes inversores sin exigirles generación de empleo argentino ni la obligación de liquidar divisas en el país”. En ese marco, recordó que, desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, habrían cerrado 26.448 empresas en todo el territorio nacional, lo que a su criterio evidencia el deterioro del entramado productivo.
De acuerdo con los datos difundidos por la diputada, las compañías que se adhieran al Super RIGI pasarán a pagar solo el 10% de las contribuciones patronales y una alícuota del 15% en el Impuesto a las Ganancias. Esta carga impositiva contrasta con el 35% que actualmente enfrentan las PyMES, lo que para Salzmann configura una competencia desigual y un fuerte incentivo a concentrar la actividad económica en pocas manos.
Beneficios para grandes inversores y preocupaciones por el empleo
Además de la rebaja impositiva, el régimen prevé un tratamiento diferencial para el manejo de divisas, la posibilidad de importar bienes de capital sin aranceles y de exportar sin retenciones. Otro de los puntos más cuestionados por la oposición es que las empresas beneficiarias no estarían obligadas a contratar trabajadores locales, lo que podría limitar el impacto en la generación de empleo argentino.
En este contexto, Salzmann insistió en que las pequeñas y medianas empresas son las principales generadoras de puestos de trabajo en la Argentina y consideró que el Gobierno “les da la espalda” al no ofrecerles un marco de alivio similar. Para la diputada, el contraste entre las facilidades diseñadas para las grandes inversiones y las dificultades cotidianas que enfrentan las PyMES sintetiza el perfil del modelo económico en marcha.
Reclamo por una política productiva que incluya a las PyMES
- La diputada cuestiona la baja de impuestos y ventajas cambiarias para grandes corporaciones.
- Denuncia la ausencia de requisitos de empleo local y de obligatoriedad de liquidar divisas en el país.
- Advierte por el cierre de miles de empresas desde el inicio de la actual gestión.
- Reclama medidas específicas de alivio fiscal y financiero para el sector PyME.
“Mientras las grandes corporaciones reciben privilegios a medida, las PyMES pelean para sobrevivir y profundizan su estado de emergencia”, sostuvo Salzmann.
La legisladora del Frente Renovador pidió avanzar en una política de Estado que proteja el entramado productivo nacional, al que definió como “el verdadero motor de la generación de trabajo argentino”. En su visión, no es posible proyectar un crecimiento sostenible si se debilita a quienes producen y emplean dentro de las fronteras del país. El debate por el Super RIGI, que seguirá en la agenda económica y legislativa, vuelve a poner en el centro la discusión sobre qué sectores se priorizan a la hora de definir el rumbo del desarrollo nacional.

