Bielsa cuestionó las pausas de hidratación del Mundial

Bielsa volvió a cruzar a la FIFA por las pausas de hidratación

Marcelo Bielsa en conferencia, crítico de las pausas de hidratación

NewsITe

Marcelo Bielsa volvió a encender el debate sobre uno de los cambios reglamentarios más discutidos del Mundial 2026: las pausas de hidratación obligatorias. En la previa del duelo que Uruguay disputará este domingo ante Cabo Verde, por la segunda fecha del Grupo H, el técnico argentino fue tajante al cuestionar la decisión de la FIFA y advirtió que estas interrupciones “no le agregan nada y le quitan mucho” al fútbol.

Desde el inicio del certamen que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, la FIFA determinó la implementación de una parada de tres minutos alrededor del minuto 22 de cada tiempo, sin tomar en cuenta la temperatura ambiente ni el tipo de estadio. La justificación oficial apunta al cuidado de la salud de los futbolistas frente a posibles olas de calor, pero la medida también abrió un fuerte interrogante sobre el creciente peso de los intereses comerciales en el desarrollo del juego.

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“Según la opinión generalizada, jugar cuatro tiempos en lugar de dos altera la concepción que culturalmente se había construido para interpretar el fútbol. Este cambio de la cultura para interpretar el fútbol no le agrega nada y le quita mucho”, sostuvo Bielsa, visiblemente incómodo con el nuevo formato que fragmenta el ritmo de los partidos. Para el rosarino, la esencia del juego se basa en un flujo continuo de 45 minutos por etapa, donde el desgaste físico y mental forma parte de la identidad del deporte.

El entrenador de la Celeste también dejó entrever que la decisión responde a intereses ajenos al campo de juego. “Cuando se dividió en cuatro el partido, no se pensó en el fútbol, se pensó en otras repercusiones”, disparó, en alusión a los espacios adicionales para tandas publicitarias, cambios en la televisación y nuevas ventanas de patrocinio. En su mirada, el fútbol corre el riesgo de subordinarse a un espectáculo cada vez más condicionado por la lógica del negocio.

Rechazo de técnicos, jugadores e hinchas

Las palabras de Bielsa se suman a una corriente crítica que atraviesa a entrenadores, futbolistas e hinchas en distintos puntos del planeta. Las pausas de hidratación, que ya se habían probado en torneos continentales como la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana en contextos de calor extremo, ahora se aplican en todos los encuentros del Mundial, lo que amplificó su impacto y las controversias asociadas.

En varios estadios se registraron silbidos y abucheos cada vez que el árbitro ordenó detener el juego, especialmente en encuentros de alta intensidad. Muchos jugadores, en tanto, plantean que estas interrupciones funcionan como pequeños entretiempos, ideales para reorganizar la táctica, enfriar el ánimo del rival o cortar una racha favorable, con consecuencias directas sobre la emoción del espectáculo.

  • Interrupciones obligatorias de tres minutos cerca del minuto 22 de cada tiempo.
  • Aplicación generalizada, sin depender de la temperatura ni del tipo de estadio.
  • Críticas por afectar el ritmo del juego y favorecer intereses comerciales.
  • Debate sobre si mejoran la salud de los futbolistas o desnaturalizan el deporte.

“Cuando se dividió en cuatro el partido, no se pensó en el fútbol, se pensó en otras repercusiones”, remarcó Marcelo Bielsa al cuestionar las pausas de hidratación del Mundial 2026.

Con el Mundial 2026 todavía en marcha, el debate parece lejos de cerrarse. Mientras la FIFA defiende la medida como una herramienta sanitaria y un avance en la protección de los jugadores, voces como la de Bielsa advierten que el fútbol corre el riesgo de perder parte de su esencia. La discusión promete continuar más allá de este torneo y será clave para definir cómo se jugará al máximo nivel en los próximos años.

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