Francia refuerza su sistema de emergencia ante el avance del calor extremo

NewsITe
Francia atraviesa uno de los episodios de calor más intensos de los últimos años y el gobierno decidió elevar al máximo los niveles de prevención. Cerca de un tercio del territorio se encuentra bajo alerta roja por temperaturas que rozan los 40 grados, en un país donde el aire acondicionado no está tan extendido como en otras regiones de Europa.
Ante este escenario, las autoridades activaron un dispositivo excepcional que incluye la puesta en alerta de los servicios de emergencia y de las fuerzas militares para hacer frente a eventuales incendios forestales. A la vez, se restringió el consumo de alcohol en espacios públicos y se cancelaron actividades deportivas al aire libre en las zonas más afectadas, con el objetivo de reducir riesgos para la salud.
El pronóstico indica que el lunes podría ser todavía más sofocante, por lo que se resolvió el cierre preventivo de al menos 845 escuelas de primaria y secundaria. La medida busca proteger a niños y adolescentes de golpes de calor y cuadros de deshidratación, en edificios que muchas veces no cuentan con infraestructura adecuada para enfrentar temperaturas extremas.
Medidas excepcionales en París y preocupación por los grupos de riesgo
En la capital francesa, la Torre Eiffel y otros puntos emblemáticos instalaron estaciones de rociado de agua para aliviar a residentes y turistas. Estas acciones forman parte de un paquete de medidas coordinadas entre el gobierno central y las administraciones locales, destinadas a minimizar los efectos del calor extremo en la vía pública.
Además, se prohibió la venta y el consumo de bebidas alcohólicas en espacios abiertos de los departamentos bajo alerta roja, y se decidió que en los eventos organizados por el Estado no se servirá alcohol. El foco está puesto en reducir conductas de riesgo y evitar descompensaciones en un contexto meteorológico ya de por sí exigente.
La huella de la ola de calor de 2003 y el impacto en Europa
Las autoridades francesas actúan con la experiencia de 2003 muy presente: durante aquella histórica ola de calor murieron alrededor de 15.000 personas mayores, un episodio que marcó un antes y un después en las políticas de salud pública frente a fenómenos climáticos extremos.
- Más de 200.000 muertes relacionadas con el calor en los últimos cuatro años en Europa, según la oficina europea de la OMS.
- Previsiones de temperaturas por encima del promedio para este verano en Francia.
- Riesgo elevado de agotamiento por calor y golpes de calor potencialmente mortales.
En este marco, el gobierno francés reforzó la preparación ante incendios forestales, ordenó una vigilancia estricta del suministro de agua para los numerosos reactores nucleares del país y dispuso la suspensión de actividades en establecimientos educativos de las zonas más comprometidas. El objetivo es reducir al máximo el impacto sanitario y ambiental de un fenómeno que se inscribe en un contexto más amplio de cambio climático y aumento de eventos extremos en el continente europeo.
Las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas en Europa, lo que exige respuestas rápidas y coordinadas de los Estados, advirtió la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud.
Con la alerta militar y civil en marcha, Francia se prepara para atravesar una semana crítica, mientras los especialistas insisten en la necesidad de hidratarse, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y prestar especial atención a adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas.

