Rusia afirma que papeles de EE.UU. avalan sus denuncias
NewsITe
El Ministerio de Defensa de Rusia aseguró que documentos de inteligencia estadounidense recientemente desclasificados respaldan sus denuncias sobre la existencia de programas con fines militar-biológicos en laboratorios financiados por Washington en territorio ucraniano. La difusión de este material, difundido por la prensa internacional, reaviva una controversia que se arrastra desde los primeros meses del conflicto entre Rusia y Ucrania.
Según un comunicado firmado por el teniente general Alexei Rtishchev, jefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica rusas, Moscú viene advirtiendo en foros y organismos multilaterales sobre la presunta violación de la Convención sobre Armas Biológicas y Toxínicas por parte de Ucrania y de países occidentales aliados. Hasta ahora, esas acusaciones habían sido catalogadas como desinformación por las potencias occidentales, pero el Kremlin afirma que los nuevos papeles modifican el escenario.
Rtishchev señaló que, de acuerdo con la información divulgada, la directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, habría anunciado en mayo de 2026 la puesta en marcha de una investigación sobre el financiamiento, por parte de una administración estadounidense previa, de alrededor de 120 laboratorios biológicos en el exterior, de los cuales más de 40 estarían ubicados en Ucrania. El caso, según la versión rusa, apunta a determinar el grado de participación oficial en esos centros de investigación sensibles.
El Ministerio de Defensa ruso también hizo referencia a un comunicado de prensa del 12 de junio de la oficina de Gabbard, que incluiría material desclasificado donde se describe el funcionamiento de esos laboratorios. Moscú sostiene que esos documentos evidencian que las autoridades estadounidenses habrían ocultado información clave sobre las actividades desarrolladas en instalaciones ucranianas.
Patógenos de alto riesgo y tensiones diplomáticas
Entre los archivos difundidos, siempre según la posición rusa, figura un mapa con la localización de laboratorios en Ucrania donde se habrían realizado estudios con patógenos de alto riesgo para la salud pública mundial, como la peste, el ántrax, la tularemia, la fiebre de Marburgo y el virus del ébola. Estas menciones disparan alertas en la comunidad internacional, ya que se trata de agentes que históricamente fueron evaluados para un eventual uso bélico.
Rusia interpreta estos elementos como una “prueba más” de que Ucrania habría incumplido sus compromisos internacionales en materia de armas biológicas. No obstante, hasta el momento no hubo una verificación independiente de la información presentada por Moscú, y las autoridades estadounidenses y ucranianas han rechazado en distintas oportunidades acusaciones similares, remarcando que sus programas de cooperación científica están orientados a la prevención de enfermedades y al fortalecimiento de sistemas sanitarios.
- Rusia sostiene que los documentos desclasificados confirman la existencia de una red de laboratorios biológicos con financiación estadounidense en Ucrania.
- Estados Unidos y Ucrania, por su parte, niegan que exista un programa militar-biológico y afirman que la cooperación se centra en la seguridad sanitaria.
“Consideramos que estos materiales constituyen una prueba adicional de que Ucrania violó sus obligaciones en virtud de la Convención sobre las armas biológicas y toxínicas”, señaló el Ministerio de Defensa de Rusia.
La polémica añade tensión a un escenario ya marcado por la guerra en curso y por el enfrentamiento geopolítico entre Moscú y las potencias occidentales. Organismos internacionales especializados podrían jugar un rol clave si se avanza hacia pedidos de inspección o auditorías técnicas que permitan dilucidar el alcance real de los programas en cuestión y brindar mayor transparencia sobre el uso de instalaciones biológicas sensibles en zonas de conflicto.

