Estados Unidos acelera la llegada de los taxis aéreos eléctricos

NewsITe
La escena de un taxi despegando verticalmente desde un helipuerto urbano ya no pertenece solo a las películas de ciencia ficción. Estados Unidos avanza con pasos firmes hacia la implementación de taxis aéreos eléctricos, un sistema de movilidad pensado para reducir tiempos de viaje en grandes conglomerados urbanos y, al mismo tiempo, disminuir el impacto ambiental frente al transporte tradicional.
Mientras Dubái ya ensaya servicios comerciales de este tipo, del otro lado del Atlántico la Administración Federal de Aviación (FAA) comenzó a evaluar las aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical, conocidas como eVTOL, luego de una serie de vuelos de demostración con pilotos que representan un hito clave en el proceso de certificación.
De acuerdo con información a la que accedió la agencia NA, varias de las ciudades más pobladas de Estados Unidos se posicionan como candidatas para estrenar este nuevo sistema de transporte. Los Ángeles, Miami, Nueva York y San Francisco figuran entre los principales escenarios de prueba, por su concentración de tráfico, su infraestructura aeroportuaria y el interés de autoridades y empresas tecnológicas.
Las primeras ciudades donde despegarían los taxis aéreos
Uno de los casos más avanzados es el del condado de Miami-Dade. Allí se proyecta uno de los primeros sistemas de aviación metropolitana dedicados a taxis aéreos. En mayo se anunció la instalación de un sistema de gestión de tránsito aéreo específico para estas aeronaves en el Aeropuerto Ejecutivo de Miami, en alianza con la firma Bell-Dancy Industries. El objetivo es coordinar los vuelos de eVTOL sobre zonas densamente pobladas sin interferir con la aviación comercial tradicional.
En Nueva York, la californiana Joby Aviation ya realizó vuelos de demostración de punto a punto, con trayectos de aproximadamente 10 minutos entre el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy (JFK) y el helipuerto de Downtown Manhattan. El recorrido, que por tierra puede demandar hasta una hora en horarios pico, busca mostrar el potencial de este servicio para ejecutivos, turistas y pasajeros frecuentes.
Cuándo comenzarían las operaciones comerciales
El calendario que manejan las principales compañías del sector es ambicioso. Archer Aviation, junto con sus socios Stellantis y United Airlines, y la propia Joby Aviation, respaldada por Toyota Motor Corp., apuntan a iniciar operaciones comerciales en 2026. Se trata de una primera etapa que probablemente combine vuelos demostrativos, servicios corporativos y rutas limitadas entre aeropuertos y centros urbanos.
En paralelo, otros jugadores se preparan para disputar un mercado que, según analistas internacionales, podría mover miles de millones de dólares en las próximas décadas. Wisk Aero, filial de Boeing, proyecta lanzar un servicio de taxi aéreo autónomo para 2030, mientras que Supernal, brazo de movilidad aérea avanzada de Hyundai Motor Group, también desarrolla su propia familia de eVTOL con foco en la integración con autos eléctricos y transporte público.
Cómo son las aeronaves y qué las diferencia de un helicóptero
El modelo desarrollado por Joby Aviation ilustra las principales características de esta nueva generación de vehículos aéreos. Se trata de una aeronave con seis rotores que combina la capacidad de despegar y aterrizar verticalmente, como un helicóptero, con la velocidad y eficiencia de un avión. Su sistema de propulsión eléctrica distribuida permite que, ante la falla de uno de los motores, los restantes compensen la potencia necesaria para completar un aterrizaje seguro.
Con espacio para un piloto y cuatro pasajeros, el eVTOL de Joby puede alcanzar una velocidad máxima cercana a los 320 kilómetros por hora y realizar trayectos de hasta 161 kilómetros con una sola carga de batería. Esto lo convierte en una alternativa competitiva para unir aeropuertos con centros financieros, corredores turísticos o ciudades cercanas, sin emisiones directas de dióxido de carbono durante el vuelo.
Otro punto clave es el ruido: la aeronave genera alrededor de 65 decibeles en el despegue –similar al sonido del tránsito urbano moderado– y se vuelve prácticamente inaudible a altitudes de entre 500 y 1.000 metros, según datos de la propia compañía. Esta reducción sonora es fundamental para lograr la aceptación de las comunidades donde se ubiquen los “vertipuertos” o estaciones de taxis aéreos.
Si los plazos se cumplen, a partir de 2026 algunos de los cielos más congestionados de Estados Unidos podrían comenzar a llenarse de taxis aéreos eléctricos, marcando un nuevo capítulo en la movilidad urbana.
Con reguladores, fabricantes y aerolíneas alineados en acelerar la transición, la discusión ya no pasa por si los taxis aéreos llegarán, sino por cuándo y cómo se integrarán a la vida cotidiana de las grandes ciudades.

