Trump evalúa reponer sanciones al petróleo ruso en el G7

Trump advierte que podrían volver las sanciones energéticas a Rusia

Donald Trump durante la cumbre del G7 en Francia

NewsITe

En el marco de la cumbre del Grupo de los Siete (G7) que se desarrolla en Francia, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adelantó que Washington analiza reimponer sanciones al envío de petróleo ruso, una medida que podría volver a tensar el tablero energético global en plena guerra en Ucrania.

El encuentro de líderes de las principales potencias occidentales tiene a la invasión rusa como uno de los ejes centrales, junto con las tensiones en Medio Oriente y el avance de la inteligencia artificial. En ese contexto, la posible vuelta de las restricciones al crudo ruso aparece como una herramienta de presión adicional sobre el Kremlin.

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Al dialogar con la prensa en la ciudad de Évian, a orillas del lago de Ginebra, Trump explicó que la Casa Blanca considera restaurar los límites al transporte de petróleo desde Rusia una vez que se normalice el tránsito por el estrecho de Ormuz, corredor clave para el comercio mundial de hidrocarburos que se vio afectado por el conflicto con Irán.

“Estamos en condiciones de hacer eso pronto”, señaló el mandatario al referirse al reciente acuerdo de paz alcanzado con Teherán, que abrió la puerta a una mayor circulación de buques petroleros en la zona. La frase fue leída por analistas como una señal directa a Moscú en medio de la discusión por nuevas medidas coordinadas del G7.

El escenario energético y las exenciones previas

En marzo, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos había otorgado una exención de 30 días que habilitaba a distintos países a comprar crudo y derivados rusos ya cargados en barcos y varados en alta mar. Esa flexibilización fue luego prorrogada debido a las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, que presionaban al alza los precios internacionales.

Con la situación en Medio Oriente parcialmente encauzada, la administración Trump busca retomar una postura más dura hacia Rusia, en coordinación con sus socios del G7, para limitar los ingresos que Moscú obtiene por sus exportaciones energéticas, uno de los pilares de financiamiento del esfuerzo bélico.

La reunión con Zelenski y el frente diplomático

Durante la cumbre, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, mantuvo conversaciones con Trump y con el canciller alemán, Friedrich Merz, enfocadas en el fin del conflicto y en la cooperación en materia de defensa. El diálogo forma parte de los esfuerzos de Kiev por asegurarse apoyo militar, financiero y político sostenido de las potencias occidentales.

Tras los encuentros bilaterales, Zelenski resaltó ante los periodistas que es “muy importante” que las próximas negociaciones mediadas por Estados Unidos con Rusia se celebren antes del invierno boreal, período en el que suele recrudecer la presión sobre la infraestructura energética ucraniana. Según el mandatario, será Trump quien defina el lugar y el formato de esas conversaciones.

De acuerdo con la agencia Interfax-Ukraine, Zelenski también planteó a Trump la posibilidad de que Ucrania desarrolle y produzca sistemas de misiles antibalísticos, un paso que reforzaría su capacidad defensiva frente a los ataques rusos con drones y misiles.

Nuevas sanciones desde Canadá y el Reino Unido

En paralelo a las discusiones dentro del G7, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció que su gobierno impondrá un nuevo paquete de sanciones contra Rusia. De acuerdo con medios locales, las medidas alcanzan a más de 160 entidades vinculadas a la denominada “flota en la sombra” rusa, utilizada para sortear los topes de precios y las restricciones al transporte de su petróleo.

  • Canadá sancionará a más de 160 empresas y buques ligados al comercio de crudo ruso.
  • El Reino Unido se suma con medidas sobre embarcaciones, activos financieros y empresas rusas.

En la red social X, Zelenski agradeció públicamente a Carney por la decisión de Ottawa y destacó el rol de Canadá como socio clave. A su vez, el primer ministro británico, Keir Starmer, adelantó que Londres avanzará con sanciones sobre barcos, capitales y actores económicos rusos, con el objetivo de “aumentar la presión” sobre el gobierno de Vladímir Putin.

Críticas de Moscú y debates sobre el uso de sanciones

Frente a la nueva ola de anuncios, Rusia volvió a cuestionar la lógica de las sanciones occidentales. El canciller ruso, Sergey Lavrov, sostuvo que la política de restricciones económicas aplicada tanto a Rusia como a Israel refleja “dobles estándares” en la comunidad internacional.

Lavrov remarcó que “todos los países deben respetar la Carta de la ONU y las prerrogativas del Consejo de Seguridad”, y afirmó que Moscú no busca que se apliquen sanciones a otros Estados.

La cumbre del G7, que se desarrollará a lo largo de tres días, tendrá como ejes centrales la guerra en Ucrania, las tensiones en Medio Oriente, el impacto de las sanciones sobre la economía global y los desafíos que plantea el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial. En ese marco, la posible reimposición de sanciones al petróleo ruso por parte de Estados Unidos se perfila como una pieza clave de la estrategia occidental para condicionar al Kremlin en el frente militar y diplomático.

Agencia Noticias Argentinas

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