El Parlamento Europeo da luz verde al polémico acuerdo

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El Parlamento Europeo aprobó de forma definitiva el acuerdo comercial alcanzado entre la Unión Europea y el gobierno de Donald Trump, y dio así un paso clave para descomprimir meses de tensión en las relaciones transatlánticas. La votación se realizó en la sede de Estrasburgo y habilita la eliminación de la mayoría de los aranceles que la UE aplicaba a productos industriales y agrícolas procedentes de Estados Unidos.
El texto fue convalidado por una amplia mayoría: 440 votos a favor, 151 en contra y 50 abstenciones. El entendimiento, negociado el año pasado y cerrado en la localidad escocesa de Turnberry, contempla que Washington limite al 15% los aranceles que, a partir de 2025, impondrá a las importaciones europeas. A cambio, Bruselas acepta reducir de manera significativa sus propios gravámenes a bienes estadounidenses.
El pacto representa el principal compromiso al que llegaron ambas partes en medio de un clima de creciente fricción comercial. Durante los últimos años, la Casa Blanca endureció su postura frente a Europa con la imposición de aranceles adicionales a productos que contienen acero y aluminio, lo que generó quejas de gobiernos y sectores industriales del Viejo Continente.
Salvaguardias, plazos y fuertes críticas internas
Pese a que muchos eurodiputados consideraban desequilibrado el acuerdo, el Parlamento logró incorporar una serie de salvaguardias para defender los intereses europeos frente a posibles cambios de rumbo en Washington. Entre los puntos centrales figura una cláusula de caducidad automática: el pacto expirará a fines de 2029, una vez concluido el mandato de Trump, salvo que se apruebe una prórroga explícita.
Además, la Comisión Europea queda facultada para suspender el tratado aduanero si Estados Unidos no elimina, antes de fin de año, los recargos de hasta el 50% que impuso a cientos de productos vinculados a las cadenas del acero y el aluminio. Esta condición fue uno de los elementos clave para destrabar resistencias dentro del hemiciclo.
Durante el debate, el vicepresidente de la Comisión Europea, Stéphane Séjourné, defendió el acuerdo al señalar que la votación representa “una oportunidad para avanzar y reforzar nuestra posición frente a Washington”. El Partido Popular Europeo, principal bloque de la Eurocámara, respaldó el texto con el argumento de que preserva el enorme flujo de comercio bilateral entre la UE y Estados Unidos.
No obstante, las garantías incluidas no alcanzaron para disipar todas las objeciones. Sectores de la izquierda y parte de la extrema derecha rechazaron el pacto por considerar que subordina a Europa a las decisiones de la Casa Blanca. “Es una verdadera humillación para la Unión Europea. Una vez más, nos doblegamos ante Estados Unidos”, cuestionó la eurodiputada Emma Fourreau, referente del ala crítica.
Un gesto político en medio del aniversario de la independencia estadounidense
Los 27 Estados miembros ya habían dado su aval preliminar a fines de mayo, lo que allanó el camino para la ratificación en el Parlamento. Tras la aprobación definitiva de los eurodiputados, solo resta el trámite formal para que el acuerdo entre en vigencia plena y se traduzca en cambios concretos en el comercio transatlántico.
El calendario también jugó un papel simbólico: el entendimiento permite responder al ultimátum fijado por Trump, que vence el 4 de julio, fecha en que Estados Unidos celebra el 250° aniversario de su independencia. En Bruselas interpretan que el gesto de la UE busca evitar una escalada de represalias arancelarias y, al mismo tiempo, enviar una señal de previsibilidad a empresas y mercados financieros.
De cara a los próximos años, analistas europeos advierten que el verdadero impacto del pacto dependerá de la estabilidad política en Washington y de la capacidad de la UE para hacer valer las cláusulas de protección firmadas. El acuerdo se inscribe en un tablero global marcado por la disputa con China y la redefinición de cadenas de suministro estratégicas, donde el vínculo económico entre Bruselas y la Casa Blanca seguirá bajo la lupa.

