Crisis en Mar del Plata: cierran 40 locales y peligran 400 empleos

La postal menos amable de la principal ciudad turística

Persianas bajas en comercios y hoteles de Mar del Plata

NewsITe

Mar del Plata, uno de los destinos turísticos más emblemáticos del país, atraviesa un momento crítico que contrasta con el discurso oficial de plena actividad. En los últimos dos meses, alrededor de 40 hoteles, bares, cafés y restaurantes bajaron sus persianas o se encuentran en proceso de cierre, dejando a más de 400 trabajadores en una situación de extrema incertidumbre laboral.

La advertencia fue elevada por la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra), que viene siguiendo de cerca la caída del consumo y el impacto directo en el empleo. De acuerdo con fuentes gremiales, el deterioro se profundizó tras una serie de fines de semana largos con niveles de ocupación que se ubicaron apenas entre el 45% y el 50%, lejos de los registros que históricamente consolidaban a la ciudad como motor del turismo interno.

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El cuadro golpea de lleno a la gestión municipal de Guillermo Montenegro, que sostiene una narrativa de ciudad en movimiento, con agenda de eventos y promoción turística permanente. Sin embargo, en la vereda opuesta, empresarios y trabajadores del sector gastronómico y hotelero describen un escenario de cierres escalonados, suspensiones y ausencia de nuevas inversiones capaces de compensar las pérdidas actuales.

Mar del Plata depende en gran medida de la actividad turística, la hotelería y la gastronomía para sostener su economía. Cada local que cierra no sólo implica despidos directos, sino también un efecto cascada sobre proveedores, servicios y comercios de cercanía. A esto se suma un contexto local marcado por un índice de desempleo superior al 9%, uno de los más altos del país, que limita la posibilidad de rápida reinserción laboral para quienes pierden su fuente de ingreso.

Reservas flojas y un invierno lleno de incertidumbre

Los fines de semana extra largos de marzo, abril y mayo, que suelen representar un alivio para las cuentas del sector, no lograron revertir la tendencia. Informes privados señalan que la ocupación hotelera se mantuvo moderada y con un gasto promedio contenido, en buena medida por el impacto de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de los turistas nacionales.

La preocupación crece de cara al próximo fin de semana largo y a la temporada de invierno: las reservas se mantienen por debajo de lo esperado y muchos establecimientos analizan reducir horarios, achicar planteles o directamente cerrar sus puertas hasta que mejore el panorama. Desde Uthgra advirtieron que, de no mediar medidas de alivio, podrían sumarse más cierres en las próximas semanas.

  • Alrededor de 40 hoteles, cafés y restaurantes cerrados o en proceso de cierre.
  • Más de 400 trabajadores afectados de manera directa, según el gremio.
  • Niveles de ocupación hotelera de entre el 45% y el 50% en los últimos feriados largos.
  • Desempleo por encima del 9% en la ciudad, con fuerte impacto en actividades vinculadas al turismo.

“La postal de persianas bajas no es coyuntural, es el síntoma de una crisis profunda en el modelo turístico y laboral de Mar del Plata”, señalan desde el sector gastronómico.

Mientras el municipio insiste en la promoción de la ciudad como un destino activo durante todo el año, la realidad que se observa en distintos barrios y zonas comerciales suma locales vacíos y carteles de alquiler. El desafío inmediato será evitar que esta fotografía se consolide y que Mar del Plata pierda uno de sus principales motores económicos, con consecuencias sociales que ya comienzan a sentirse en miles de hogares.

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