Malestar en el oficialismo por la jugada de Bullrich en el Senado

A días de una nueva reunión de mesa política en Casa Rosada, el vínculo entre el Gobierno nacional y la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, atraviesa uno de sus momentos más tensos. La senadora quedó en el centro de las críticas internas tras la postergación del tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, iniciativa clave para el oficialismo.
En la Casa de Gobierno señalan que Bullrich habría decidido frenar el debate sin consultar al Poder Ejecutivo, pese a que, según fuentes del entorno presidencial, los números para aprobar la norma estaban más cerca de lo que se dejó trascender públicamente. Integrantes de la mesa política hablan abiertamente de “mala praxis” y cuestionan que la conducción del bloque haya transmitido que no estaban los votos necesarios.
El proyecto, diseñado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, concentra la mayor resistencia en su capítulo 3, que introduce cambios en la ley de expropiaciones, en el régimen de tierras rurales y en la normativa de manejo del fuego. Estos puntos son observados tanto por sectores de la oposición tradicional como por aliados circunstanciales, lo que obliga al oficialismo a recalcular cada paso en el recinto.
Desde el entorno de Bullrich rechazan las acusaciones y sostienen que la decisión de postergar la sesión respondió estrictamente a una evaluación de fuerzas: aseguran que faltaban al menos dos votos para alcanzar la mayoría necesaria y que exponerse a una derrota hubiera debilitado al Gobierno en pleno debate político y económico. También niegan que la maniobra haya estado vinculada a favorecer el pliego de María Verónica Michelli, cuyo tratamiento se venía posponiendo.
Cruces internos y versiones encontradas en La Libertad Avanza
En el oficialismo conviven varias lecturas. Una línea acusa a Bullrich de priorizar su propio armado político y de tejer acuerdos puntuales con el peronismo para garantizar la aprobación de los 74 pliegos judiciales tratados en la última sesión. Otra interpretación sostiene que la senadora habría intentado introducir modificaciones al texto de Sturzenegger que luego chocaron con la negativa de aliados clave.
Pese al clima enrarecido, operadores legislativos confían en que la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada volverá al recinto con cambios en el capítulo 3 para sumar voluntades. Mientras algunos aseguran que hoy el oficialismo tiene 35 votos firmes, otros calculan un “piso de 37” si se avanza en concesiones puntuales sobre expropiaciones y tierras rurales. El objetivo es llegar a la próxima sesión con un escenario más despejado.
- El Gobierno insiste en que había margen para votar la ley la semana pasada.
- El sector de Bullrich sostiene que la postergación evitó una derrota política.
- Los cambios en expropiaciones, tierras rurales y manejo del fuego concentran las mayores tensiones.
Lejos de replegarse, Bullrich respondió en su estilo: publicó un video en redes al ritmo de “Yo soy así”, de Tita Merello, en el que dejó entrever que ya piensa en la disputa electoral de 2027. El jueves, cuando cumpla 70 años, volverá a pisar Casa Rosada para una nueva reunión de mesa política que promete ser tanto un intento de recomponer puentes como una nueva prueba de fuerzas dentro de La Libertad Avanza.

