El debate oral avanza tras el escándalo por los estudios médicos

NewsITe
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanudará este jueves en los tribunales de San Isidro, en medio de la polémica generada por la confusión en los estudios médicos de su padre, Don Diego. La audiencia tendrá como protagonistas a tres especialistas que integraron la Junta Médica Interdisciplinaria convocada para analizar las circunstancias del fallecimiento del astro.
Según confirmaron fuentes judiciales, deberán declarar un nefrólogo, un cardiólogo y un hepatólogo, todos peritos oficiales en el expediente. Se trata de Hernán Trimarchi, jefe del Servicio de Nefrología del Hospital Británico; Gustavo Di Niro, jefe de Cardiología del Hospital Municipal Central de San Isidro Doctor Melchor Ángel Posse; y Fernando Cairo, subjefe de Trasplante Hepático del Hospital El Cruce.
Trimarchi y Di Niro comparecerán por segunda vez ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. En su presentación anterior, Trimarchi había señalado que Maradona padecía una enfermedad renal crónica que resultaba difícil de detectar en vida y que fue confirmada durante la autopsia. Sin embargo, en las últimas jornadas se descubrió que parte de esos estudios correspondían en realidad a Don Diego, fallecido en 2015.
La defensa de Nancy Forlini, jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, fue la que advirtió que los análisis invocados por el especialista pertenecían al padre del exfutbolista y no al propio Diego Armando. El dato encendió las alarmas, ya que los números de afiliado eran diferentes y el exdirector técnico no se encontraba en la Argentina cuando empeoró el estado de salud de su progenitor, internado en el Sanatorio Los Arcos.
Allanamientos, error de sistema y cuestionamientos a la prepaga
Ante esta situación, el tribunal ordenó allanamientos a una clínica del barrio porteño de Palermo y a la sede central de Swiss Medical. En esos procedimientos se secuestró la historia clínica del excapitán de la Selección argentina y documentación vinculada a los estudios realizados en la prepaga.
La empresa reconoció luego, a través de un informe interno incorporado al expediente, que por un error en su sistema de laboratorio los análisis de Don Diego y los de su hijo quedaron registrados bajo un mismo legajo. Inicialmente, cada paciente había sido cargado con sus datos personales correctos, pero en una modificación posterior se añadió el nombre “Armando” al registro del padre, lo que derivó en que ambos aparecieran como Diego Armando Maradona.
- Los protocolos de laboratorio de padre e hijo quedaron fusionados en un solo registro.
- La carga manual de datos y la falta de integración de sistemas favorecieron la confusión.
Esa falla técnica hizo que estudios correspondientes a dos personas diferentes se reunieran bajo una única historia, lo que ahora es objeto de especial atención en el juicio. La propia compañía explicó que, en el período analizado, los laboratorios y parte de la información administrativa se cargaban de forma manual y sin conexión automática entre las distintas bases de datos.
Gravedad institucional y acusados por homicidio con dolo eventual
Los fiscales adjuntos de San Isidro, Cosme Iribarren y Patricio Ferrari, remarcaron la trascendencia de lo sucedido. En diálogo con este medio, consideraron que la irregularidad detectada en las historias clínicas reviste “gravedad institucional” y deberá ser analizada en una investigación penal específica para determinar si se cometió algún delito y quiénes serían sus eventuales responsables.
“Ninguna acción temeraria podrá poner en jaque la continuidad de un juicio oral válido y eficiente que ha respetado las garantías constitucionales de los involucrados y se afianza en llegar a sus pasos finales con determinaciones más que elocuentes”, señalaron los representantes del Ministerio Público.
En el banquillo se encuentran imputados, además de Forlini, el neurocirujano y exmédico personal de Maradona, Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos Díaz; el enfermero Ricardo Almirón; el coordinador de enfermería, Mariano Perroni; y el médico clínico Pedro Di Spagna. Todos están acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual, figura que contempla penas de entre 8 y 25 años de prisión.
Con las nuevas declaraciones periciales y la revisión minuciosa de la documentación médica, el tribunal buscará despejar las dudas surgidas en torno al estado de salud de Maradona y al rol que desempeñó cada uno de los profesionales involucrados en su atención durante los días previos a su muerte.

