Adiós a María Rosa Fugazot, emblema del espectáculo argentino
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La actriz María Rosa Fugazot, una de las figuras más queridas y respetadas del espectáculo argentino, murió a los 83 años en su departamento de la ciudad de Buenos Aires. El deceso se produjo el domingo a las 21.41 y fue constatado por personal del SAME, luego de que efectivos de la Comisaría Vecinal 14 acudieran ante el aviso por una persona descompensada en un edificio de la calle Güemes al 4700.
Heredera de una auténtica dinastía artística, Fugazot era hija de los reconocidos intérpretes María Esther Gamas y Roberto Fugazot. Con ellos creció entre escenarios, camarines y estudios, un entorno que marcaría para siempre su destino profesional. Con el tiempo también se convirtió en madre de dos artistas: el actor René Bertrand –fallecido en junio de 2025– y el cantante Javier Caumont.
Su debut formal sobre las tablas llegó a los 15 años, en plena adolescencia, en una decisión que no fue sencilla dentro del ámbito familiar. Ella misma contó en varias entrevistas que su padre se enojó tanto con su determinación de dedicarse al espectáculo que estuvo un tiempo sin dirigirle la palabra. Años más tarde, sin embargo, él se sentó en la platea para verla y terminó conmovido hasta las lágrimas, sellando así una reconciliación atravesada por el orgullo.
De la revista porteña a los grandes clásicos
Durante su juventud, María Rosa Fugazot se consolidó como una de las vedettes y actrices más destacadas de la época de oro del teatro de revistas. Brilló en salas emblemáticas como el Maipo y El Nacional, compartiendo escenario con figuras populares como Alberto Olmedo, Jorge Porcel y Juan Carlos Calabró, en una cartelera que marcó a varias generaciones de espectadores.
Paralelamente, desarrolló una intensa actividad como cantante. Integró la orquesta de Eddie Pequenino y llegó a compartir escenario con Frank Sinatra Jr. y la formación de Tommy Dorsey, un hito poco frecuente para artistas argentinos de la época. Ya en 1966 desembarcó en el cine con un pequeño papel en “Las locas del conventillo”, dirigida por Fernando Ayala, y a partir de entonces multiplicó sus apariciones en la pantalla grande.
Entre sus trabajos cinematográficos se cuentan títulos como “Mi novia el…”, “El rey de los exhortos” y, en tiempos recientes, “Ningún amor es perfecto”. Su versatilidad le permitió pasar del humor picaresco a personajes dramáticos con la misma solvencia, algo que el público y la crítica supieron reconocerle.
“Operación Ja-Já” y la consagración en la TV
En 1967 Fugazot se incorporó al histórico ciclo televisivo “Operación Ja-Já”, creado por Hugo y Gerardo Sofovich, un programa clave en la historia del humor argentino. Su participación la llevó a un nivel de masividad que la acompañaría durante décadas y la instaló como rostro familiar en la pantalla chica.
En televisión formó parte de producciones recordadas como “Gerente de familia”, “Durmiendo con mi jefe” –junto a Guillermo Francella–, “Los Roldán”, “Amas de casa desesperadas”, “Sos mi hombre” y “El Puntero”, entre otras. Por este último envío obtuvo en 2012 el prestigioso Martín Fierro de Oro, reconocimiento que compartió con todo el elenco y que coronó una trayectoria sostenida a lo largo del tiempo.
Ya en 2023 volvió a sorprender al público al integrarse al elenco de la serie “Nada”, protagonizada por Luis Brandoni y con participación especial de Robert De Niro. Allí interpretó a Celsa, el ama de llaves y compañera cotidiana del personaje principal, cuya ausencia desata el conflicto central de la trama, demostrando una vez más su capacidad para adaptarse a los nuevos lenguajes audiovisuales.
Bernarda Alba, la música y los premios
En el teatro de texto, uno de sus trabajos más comentados fue el protagónico en “La casa de Bernarda Alba”. En 2014 asumió el rol de Bernarda, reemplazando a Norma Pons, y le imprimió al personaje una impronta propia, austera y poderosa, que confirmó su talla como actriz dramática.
Su vínculo con la música se mantuvo firme a lo largo de los años. En 2013 grabó junto a su hijo Javier Caumont la canción “Si a veces hablo de ti”, tema que obtuvo un Diploma de Excelencia en un festival internacional realizado en California. Ese proyecto consolidó también la idea de una familia artística que trascendía generaciones.
Entre los múltiples reconocimientos que cosechó, además del Martín Fierro de Oro, destaca el premio a la Trayectoria en los Estrella de Concert 2017, galardón entregado en el marco de la temporada teatral de Villa Carlos Paz. La distinción la ubicó en el lugar que el público ya le había otorgado: el de una figura imprescindible del espectáculo nacional.
Dolor personal y legado artístico
En los últimos años, Fugazot atravesó un profundo dolor personal con la muerte de su hijo René Bertrand, ocurrida en junio de 2025, en medio de una lucha contra el cáncer que se complicó por un virus invernal. En declaraciones públicas, la actriz lamentó no haber podido tomarle la mano en sus últimos momentos, como sí había hecho con sus padres, una herida que describió como “un agujero negro” imposible de exteriorizar.
Esa mezcla de fortaleza y sensibilidad marcó toda su vida: la joven artista que se escondía en una caldera durante las inspecciones laborales para poder trabajar siendo menor de edad; la figura popular que supo atravesar décadas de cambios en la industria del entretenimiento; la intérprete que soñó con ser médica forense pero eligió, finalmente, seguir el legado familiar sobre los escenarios.
Con su muerte, el teatro, la televisión y la música argentina despiden a una artista integral, dueña de una carrera que abarcó más de seis décadas y que dejó una huella profunda en colegas y espectadores. Su obra, sus personajes y su inconfundible presencia seguirán vivos en la memoria colectiva del público.
“Estoy en piloto automático porque no puedo explotar, gritar o llorar. Es como si tuviera un agujero negro” – confesó alguna vez sobre el dolor por la pérdida de su hijo, una frase que hoy resuena como síntesis de su entereza frente a la adversidad.


