Alerta industrial: se profundizan las caídas en producción y empleo

La UIA advierte por un escenario industrial cada vez más frágil

Planta industrial con actividad reducida en Argentina

NewsITe

La actividad manufacturera argentina atraviesa un momento de marcada fragilidad. De acuerdo con el Monitor de Desempeño Industrial (MDI) elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), el indicador se ubicó en 43,5 puntos en abril, lo que significó una mejora de 7 puntos porcentuales respecto del promedio del primer trimestre de 2026, pero aún dentro de una zona de fuerte debilidad.

Fuentes del sector explican que esta suba responde en buena medida a una base de comparación baja, asociada a la estacionalidad de enero. Si la foto se compara con abril de 2025, el panorama es menos alentador: el índice muestra una caída interanual de 2,2 puntos porcentuales, lo que da cuenta de un deterioro más estructural en la industria local.

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El relevamiento, al que accedió Noticias Argentinas, indica que cuatro de cada diez empresas registraron retrocesos tanto en producción como en ventas. En concreto, el 38% de las firmas consultadas informó caídas en su nivel de producción, mientras que el impacto en el mercado se sintió con mayor fuerza: el 45,5% tuvo bajas en ventas internas y el 30,4% en exportaciones, un dato que golpea directamente al ingreso de divisas.

Micro y pequeñas empresas, las más golpeadas por la crisis

El informe de la UIA detalla que las micro y pequeñas empresas son las que enfrentan el escenario más complejo. Entre ellas, el 43,9% reportó descensos en la producción y el 52,8% en las ventas, cifras que reflejan una presión creciente sobre el eslabón más frágil de la cadena productiva. En este segmento, la menor espalda financiera y la dependencia del mercado interno profundizan el impacto de la recesión.

En cambio, las medianas y grandes compañías muestran un deterioro más visible en el frente laboral: el 30% admitió haber reducido su dotación de personal. La UIA advierte que, aun cuando se observa cierta moderación respecto de mediciones previas, el ajuste en el empleo industrial continúa y amenaza con consolidarse.

Empleo industrial: tercer peor dato desde el inicio de la serie

En abril, el MDI registró que el 22,4% de las empresas recortó personal, configurando el tercer valor más alto desde que se realiza este seguimiento. Si bien el ritmo de reducción de planteles se desaceleró frente al relevamiento anterior, el informe remarca que la tendencia sigue siendo de debilidad.

  • Entre las firmas que recortaron puestos, el 35,1% también redujo turnos de trabajo.
  • El 21,3% adelantó vacaciones para administrar mejor los costos laborales.
  • El 14,3% optó por suspensiones de trabajadores como mecanismo de ajuste transitorio.

De cara a los próximos meses, el pesimismo domina las expectativas de contratación. El 24% de las empresas descarta incorporar personal, mientras que apenas el 20,2% considera la posibilidad de ampliar sus plantillas. Esa brecha refuerza la percepción de un mercado laboral industrial en retracción.

Presión financiera creciente y dificultades de pago

El frente financiero también se presenta tensionado. Casi la mitad de las compañías (44,9%) tuvo problemas en abril para afrontar en forma completa al menos uno de los pagos sensibles: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos o impuestos. Además, el 6,1% acumuló atrasos en todos esos conceptos de manera simultánea, uno de los valores más altos desde enero de 2021.

Los tributos y los proveedores aparecen como los principales focos de conflicto: el 33,8% de las empresas reportó dificultades para cumplir con los impuestos, mientras que el 32,2% tuvo complicaciones con la cadena de pagos a sus abastecedores. El aumento del endeudamiento (36,3%) y el peso de los intereses (33,9%) se consolidan como las consecuencias más extendidas de este cuadro financiero. Solo un 10,1% de las firmas señaló no haber sufrido impactos significativos.

Caída de la demanda y suba de costos, el corazón de la preocupación

La encuesta de la UIA ubica a la caída de la demanda como la principal preocupación del sector manufacturero. Casi la mitad de los empresarios (49,7%) se mostró agobiada por la contracción de los pedidos, un fenómeno que se descompone en tres canales: la menor demanda de otras industrias (24,8%), la retracción del consumo de los hogares (16,9%) y la reducción de la obra pública (8%).

En segundo lugar aparece el aumento de los costos (21,3%), seguido por la suba en materias primas e insumos nacionales (20,9%). A esto se suma un problema que gana peso en la agenda fabril: la dificultad para competir con productos importados, señalada por el 15,6% de las empresas. La UIA viene transmitiendo esta preocupación al Gobierno y reclama medidas que fortalezcan la competitividad local.

Expectativas moderadas y un panorama aún incierto

El estudio muestra que las industrias se mueven con extrema cautela y recortan sus previsiones de mejora. En un contexto heterogéneo, donde algunos rubros encuentran ciertos signos de estabilidad y otros siguen muy golpeados, más de la mitad de las compañías percibe que la situación empeoró frente al año pasado.

A nivel empresarial, el 57,7% afirma que su situación se deterioró; a nivel sectorial, la cifra asciende al 70,4% y, en el plano nacional, al 65,4%.

Solo el 17,8% de las firmas dice estar hoy mejor que un año atrás. Además, se redujo la proporción de empresas que proyectan una mejora respecto del relevamiento previo, tanto a nivel país (46,6% frente a 51%) como a nivel de cada compañía (46,2% frente a 47,8%). En contraste, las expectativas favorables sobre el propio sector de actividad se mantienen casi sin cambios, en torno al 41,8%.

Con este escenario, la industria argentina transita una etapa de ajuste y expectativa prudente, a la espera de señales más claras de recuperación en el consumo, la inversión y la política económica.

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