La conductora se refirió al fallecimiento del cantante, ocurrido este viernes a los 77 años. Recordó la visita pendiente del músico a su programa y aseguró que la noticia la afectó profundamente.

La muerte de Carlos “Indio” Solari continúa generando repercusiones en distintos ámbitos de la cultura y el espectáculo argentino. Entre las voces que se pronunciaron en las últimas horas se encuentra Mirtha Legrand, quien manifestó su pesar por el fallecimiento del histórico referente del rock nacional.
La conductora habló sobre el artista antes de ingresar a la función de Billy Elliot en el teatro Ópera, donde fue recibida por el público en el marco de un nuevo aniversario de su debut televisivo con Almorzando con Mirtha.
Consultada por la periodista Juli Roque, de LAM (América), sobre el exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Legrand recordó que nunca pudo concretar una entrevista con él en su histórico ciclo televisivo.
“No pudo venir nunca a mi mesa. Una lástima”, expresó la conductora.
Además, al ser consultada sobre cómo se enteró de la noticia, señaló que fue a través de la radio y agregó: “Me afectó muchísimo. Lo admiraba mucho”.
La conmoción por la muerte del Indio Solari
Carlos “Indio” Solari falleció este viernes 5 de junio a los 77 años. Según trascendió, el resultado preliminar de la autopsia determinó que murió a causa de un accidente cerebrovascular hemorrágico.
De acuerdo con la información difundida, el fallecimiento ocurrió durante la madrugada en su vivienda de Parque Leloir, partido de Ituzaingó.
La noticia provocó una fuerte conmoción en el ambiente musical y cultural argentino debido a la relevancia que el artista tuvo durante décadas. Su figura trascendió el ámbito estrictamente musical y se convirtió en una referencia para distintas generaciones de seguidores.
Una trayectoria marcada por la influencia en el rock argentino
Solari construyó gran parte de su legado junto a Skay Beilinson, con quien fundó Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en 1975, en la ciudad de La Plata.
La banda desarrolló una identidad propia y mantuvo una relación singular con su público, basada en la independencia artística y una marcada distancia de los medios tradicionales. Durante su trayectoria editó nueve discos de estudio y dejó obras consideradas fundamentales dentro del rock argentino, entre ellas Oktubre, Un baión para el ojo idiota, ¡Bang! ¡Bang!… Estás liquidado y Luzbelito.
Tras la separación del grupo en 2001, Solari inició una carrera solista que comenzó oficialmente en 2004 con el lanzamiento de El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel). Luego publicó Porco Rex (2007), El perfume de la tempestad (2010), Pajaritos, bravos muchachitos (2013) y El ruiseñor, el amor y la muerte (2018).
A lo largo de los años, mantuvo una estrecha conexión con su público y consolidó una influencia que atravesó generaciones, convirtiéndose en una de las figuras más emblemáticas de la música popular argentina.

