Dolor en la música: se apagó la voz del Indio Solari
NewsITe
Carlos Alberto “El Indio” Solari, una de las figuras más influyentes y enigmáticas del rock nacional, murió este viernes a los 77 años en Buenos Aires. Según el parte policial al que accedió Noticias Argentinas, el músico falleció a causa del Mal de Parkinson que lo afectaba desde hacía aproximadamente una década. La noticia generó una inmediata conmoción en el ambiente cultural y entre varias generaciones de seguidores que lo convirtieron en un mito viviente.
Referente central de la historia del rock argentino, Solari alcanzó una dimensión única como líder y principal compositor de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, banda que marcó a fuego la escena desde fines de los años ’70. Su propuesta, atravesada por la independencia artística, la autogestión y una relación casi ritual con el público, lo transformó en símbolo de una época y en bandera de una forma distinta de entender el rock.
Con Los Redondos, el Indio construyó una discografía que hoy es piedra fundamental del género. Discos como Gulp! (1985), Oktubre (1986), Lobo suelto, cordero atado (1993) y Luzbelito (1996) no solo aportaron canciones emblemáticas, sino también una poética densa, cargada de imágenes, ironías y críticas sociales que interpelaron a miles de jóvenes en todo el país.
Tras la disolución del grupo en 2001, lejos de retirarse, el Indio encaró una etapa solista que mantuvo –e incluso amplificó– la convocatoria masiva de sus recitales. Acompañado por Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, volvió a reunir multitudes en cada presentación, consolidando su perfil de artista esquivo a los medios, pero cercano a su público desde el escenario y sus letras.
Un legado que trasciende generaciones
Su primer trabajo solista, El tesoro de los inocentes (bingo fuel), apareció en 2004 y marcó el tono de una nueva etapa, con mayor experimentación sonora pero sin perder la impronta lírica. A ese álbum le siguieron obras como Porco Rex (2007) y El perfume de la tempestad (2010), que reforzaron el carácter introspectivo y a la vez político de su escritura.
- Figura clave del rock argentino, con más de cuatro décadas de trayectoria.
- Compositor de himnos que siguen sonando en canchas, barrios y festivales.
- Defensor de la independencia artística y de la autogestión musical.
- Artista de perfil bajo mediático, pero de enorme magnetismo sobre el escenario.
“El rock es una forma de vida, no un decorado”, solía sostener el Indio Solari, en línea con una obra que desafiaba modas y conservaba una mirada crítica sobre la realidad.
Mientras se aguardaban detalles oficiales sobre el velatorio y posibles homenajes públicos, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida, anécdotas de recitales inolvidables y fragmentos de canciones que marcaron a varias generaciones. Con su muerte, el rock argentino pierde a uno de sus mitos más grandes, pero su legado estético, poético y cultural seguirá vivo en cada disco, en cada fogón y en cada estadio donde su voz continuará sonando.


