Primer rector del Santuario de María del Rosario de San Nicolás y una de las figuras más importantes del acontecimiento mariano, el presbítero Carlos Pérez murió este jueves tras permanecer internado por complicaciones respiratorias. Tenía una estrecha relación con Gladys Quiroga de Motta y desempeñó un papel clave en los primeros pasos del fenómeno religioso que transformó a la ciudad.

La comunidad católica de San Nicolás despide este jueves al presbítero Carlos Pérez, rector emérito del Santuario de María del Rosario y uno de los sacerdotes más estrechamente vinculados al origen y desarrollo del acontecimiento mariano que convirtió a la ciudad en uno de los principales centros de peregrinación de Argentina.
Su fallecimiento se conoció durante las primeras horas de la tarde. El sacerdote permanecía internado debido a complicaciones respiratorias.
Más allá de los cargos que ocupó a lo largo de su vida pastoral, Pérez quedó ligado para siempre a la historia de las apariciones de la Virgen María a Gladys Herminia Quiroga de Motta, de quien fue confesor en los primeros tiempos del fenómeno que comenzó en septiembre de 1983.
Un protagonista de los primeros días del acontecimiento mariano
La participación de Carlos Pérez en la historia del acontecimiento mariano se remonta a las semanas posteriores a las primeras apariciones relatadas por Gladys Quiroga de Motta.
El 12 de octubre de 1983, la vidente compartió por primera vez lo ocurrido con el entonces sacerdote. A partir de ese momento, Pérez comenzó a acompañar de cerca los hechos que con el paso de los años darían origen a una de las expresiones de fe más importantes del país.
Su intervención resultó especialmente significativa semanas después, cuando recordó la existencia de una antigua imagen de la Virgen del Rosario que permanecía prácticamente olvidada en un depósito del campanario de la Catedral de San Nicolás.
El 27 de noviembre de 1983 mostró esa imagen a Gladys. Según los relatos vinculados al acontecimiento mariano, ella la reconoció inmediatamente como la misma Virgen que se le aparecía desde septiembre de ese año. Ese episodio permitió identificar la advocación de María del Rosario de San Nicolás y marcó uno de los momentos fundacionales de la historia religiosa local.
Del “campito” al Santuario
Con el crecimiento de la devoción mariana y la llegada cada vez más numerosa de peregrinos, Carlos Pérez asumió un papel central en el desarrollo del futuro Santuario.
Fue el primer rector del Santuario de María del Rosario de San Nicolás y condujo pastoralmente el crecimiento del complejo desde sus primeros años. Bajo su gestión, el lugar señalado por la Virgen en las apariciones —conocido popularmente como el “campito”— comenzó a transformarse en el gran centro de peregrinación que hoy recibe a fieles de todo el país y del exterior.
Pérez encabezó la inauguración de la primera etapa del Santuario en marzo de 1989 y acompañó posteriormente el proceso que permitió completar la obra, cuya culminación se concretó en mayo de 2004.
Durante décadas fue una de las voces más reconocidas del Santuario y uno de los principales difusores del mensaje mariano surgido en San Nicolás.
Más de seis décadas de sacerdocio
Carlos Pérez fue ordenado sacerdote el 2 de junio de 1963 en Pergamino, su ciudad natal. En 2023 celebró sus 60 años de ministerio sacerdotal con una misa especial realizada en San Nicolás.
A lo largo de su trayectoria desarrolló una intensa actividad pastoral dentro de la diócesis y también dejó una importante producción escrita. Entre sus obras figuran La Consagración a la Virgen, Soy tu Madre (Visión testimonial del Acontecimiento Mariano) y La violeta del Huerto, dedicada a la vida de la beata María Crescencia Pérez, de quien además era sobrino.
Su labor fue reconocida por el papa Francisco, quien lo nombró Capellán de Su Santidad, una distinción que le otorgó el título honorífico de Monseñor.
Una figura inseparable de la historia del Santuario
Con su fallecimiento desaparece uno de los últimos protagonistas directos de los acontecimientos que dieron origen a la devoción de María del Rosario de San Nicolás.
Su nombre quedó asociado a momentos decisivos de aquella historia: el acompañamiento espiritual a Gladys Quiroga de Motta, la identificación de la imagen de la Virgen hallada en la Catedral y la construcción del Santuario que hoy constituye uno de los símbolos religiosos más importantes de la ciudad.
Por su cercanía con los orígenes del fenómeno mariano y por su extensa labor pastoral, Carlos Pérez ocupa un lugar destacado en la historia religiosa de San Nicolás y en la memoria de miles de peregrinos que encontraron en el Santuario un espacio de fe y encuentro.

