La NASA da por perdida la sonda MAVEN tras falla en Marte

La misión que reveló cómo Marte perdió su atmósfera llega a su fin

Ilustración de la misión MAVEN orbitando Marte

La NASA confirmó el cierre definitivo de la misión MAVEN (Mars Atmosphere and Volatile Evolution), la primera sonda dedicada exclusivamente a estudiar la atmósfera de Marte y su evolución. Tras más de once años en órbita alrededor del planeta rojo, la nave fue dada por perdida luego de permanecer seis meses sin emitir señales hacia la Tierra.

Según informó la agencia espacial estadounidense, el último contacto con la sonda se produjo el 6 de diciembre, cuando MAVEN pasó por detrás de Marte desde la perspectiva terrestre. Hasta ese momento, los registros de telemetría indicaban un funcionamiento normal de todos los subsistemas.

Sin embargo, al salir de la zona de ocultamiento del planeta, la Red del Espacio Profundo (DSN, por sus siglas en inglés) no logró detectar nuevamente su señal. Un breve fragmento de datos recibido después reveló que la nave había entrado en modo seguro y giraba a una velocidad anormalmente alta, lo que habría alterado su trayectoria orbital y comprometido su orientación.

Un estado “irrecuperable” tras la pérdida de energía

Un comité de revisión interno concluyó que la rotación excesiva impidió que los paneles solares mantuvieran la carga adecuada de las baterías. El agotamiento de la energía afectó el sistema de comunicaciones y dejó a MAVEN en un estado considerado “irrecuperable” desde el punto de vista operativo.

“La información científica que nos ha proporcionado MAVEN es fundamental para determinar qué tipo de medidas de protección radiológica y seguridad debemos adoptar antes de enviar humanos a Marte”, destacó Louise Prockter, directora de la División de Ciencias Planetarias de la NASA en Washington, al subrayar el rol clave de la misión de cara a futuros viajes tripulados.

Qué aportó MAVEN al conocimiento de Marte

Lanzada en noviembre de 2013, MAVEN fue diseñada para estudiar la atmósfera superior y la ionosfera marcianas, así como sus interacciones con el Sol. Su objetivo central fue comprender cómo y por qué Marte perdió gran parte de su atmósfera al espacio, un proceso clave para reconstruir la historia climática del planeta y evaluar su antigua habitabilidad.

Desde la NASA explican que este tipo de estudios permitió avanzar en la comprensión de la presencia pasada de agua líquida en la superficie marciana y en qué condiciones el planeta pudo haber sido más templado y favorable para la vida.

“La misión MAVEN ha impulsado significativamente nuestra comprensión de la atmósfera y la evolución marcianas. Este conjunto de datos ha tenido un impacto enorme en el campo”, sostuvo Shannon Curry, investigadora principal de la misión e integrante del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado Boulder.

El impacto del Sol y el clima espacial en el planeta rojo

Uno de los primeros hallazgos de la misión fue que la erosión de la atmósfera de Marte se intensifica de manera notable durante las tormentas solares. El equipo científico analizó cómo el viento solar —un flujo constante de partículas cargadas procedentes del Sol— y los eventos energéticos extremos impactan de forma directa sobre las capas superiores de la atmósfera marciana.

  • MAVEN demostró que las tormentas solares aceleran la pérdida de gases hacia el espacio.
  • El proceso contribuyó a transformar un Marte potencialmente habitable en un mundo frío y árido.

Gracias a su instrumental, MAVEN fue durante años la única nave en condiciones de medir simultáneamente la actividad solar y la respuesta de la atmósfera marciana, lo que permitió construir un panorama sin precedentes sobre la interacción entre el clima espacial y Marte.

Auroras y disipación de la atmósfera

La sonda también descubrió diversos tipos de auroras que se producen cuando partículas de alta energía chocan contra los gases de la atmósfera y los hacen brillar. El equipo de la misión mostró que incluso los protones del viento solar pueden generar nuevas formas de auroras en Marte, un fenómeno distinto al registrado en la Tierra.

Para comprender mejor cómo el planeta perdió gran parte de su envoltura gaseosa, MAVEN realizó por primera vez mediciones detalladas de la llamada “pulverización atmosférica”. Lo hizo a partir del estudio del argón, un gas noble que rara vez reacciona con otros componentes, lo que permite rastrear con mayor precisión cómo se va escapando al espacio con el paso del tiempo.

Un rol clave como enlace de comunicaciones

Además de su aporte científico, MAVEN fue una pieza central de la Red de Retransmisión de Marte de la NASA. Durante años actuó como enlace de comunicaciones entre los rovers que exploran la superficie del planeta y las antenas terrestres, y llegó a establecer el récord de mayor volumen de datos enviados desde otro mundo en un solo día.

La misión MAVEN se despide dejando un legado científico esencial para los próximos pasos de la exploración humana de Marte.

Aunque la nave ya no responde, la enorme cantidad de información recopilada seguirá siendo analizada por la comunidad científica durante años. Sus resultados serán una referencia obligada para las futuras misiones robóticas y tripuladas que buscarán conocer, de primera mano, si Marte alguna vez albergó vida.

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