Tensión entre Washington y Teherán por el rol del líder supremo iraní

NewsITe
Buenos Aires, 2 de junio (NA) — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió ante una comisión del Congreso que el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, estaría asumiendo un papel cada vez más activo en las negociaciones indirectas entre Washington y Teherán, pese a no haber aparecido recientemente en público.
Según detalló el funcionario ante legisladores de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, los equipos negociadores estadounidenses habrían detectado señales de que Khamenei interviene mediante comunicaciones por escrito y a través de intermediarios. Para Rubio, ese bajo perfil respondería a la situación interna del régimen iraní y a la conveniencia de mantener cierta opacidad en la toma de decisiones.
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En paralelo, Rubio subrayó que, contrariamente a versiones difundidas por la agencia semioficial iraní Fars, el intercambio de mensajes entre ambos países continúa activo por medio de mediadores regionales. Cadenas estadounidenses como CBS News, ABC News y CNN, citadas por Noticias Argentinas, confirmaron que la vía diplomática sigue abierta pese a las tensiones.
Condiciones de Washington sobre sanciones y programa nuclear
Durante la audiencia, el secretario de Estado dejó claro que la Casa Blanca no considera levantar sanciones a Irán simplemente a cambio de una reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. Al responder una pregunta del senador demócrata Chris Murphy, remarcó que cualquier alivio en la presión económica debería ir acompañado de concesiones concretas sobre el programa nuclear de la República Islámica.
Entre esas condiciones, mencionó la necesidad de abordar el destino del uranio altamente enriquecido que, según Washington, continúa almacenado en instalaciones fortificadas. Rubio planteó que Teherán tendría que aceptar límites estrictos y de largo plazo —o incluso la cancelación parcial o total— de sus actividades de enriquecimiento.
Irán, Israel y el tablero regional en el Líbano
Rubio también acusó a Irán de intentar “obstaculizar” las conversaciones diplomáticas entre Israel y el Líbano, con el objetivo de atribuirse un eventual avance hacia un acuerdo de paz. En su exposición, sostuvo que Teherán busca mezclar sus intereses con las negociaciones bilaterales, para luego capitalizar cualquier resultado favorable.
- Estados Unidos procura mantener separadas las conversaciones entre Israel y el Líbano de la influencia iraní.
- Washington respalda al gobierno libanés como interlocutor legítimo, por encima de la organización Hezbolá.
El funcionario remarcó que el desafío para la comunidad internacional sigue siendo desmilitarizar y neutralizar a Hezbolá, al tiempo que se fortalece el gobierno legítimo en Beirut. Sin embargo, admitió que las Fuerzas Armadas Libanesas carecen de capacidades suficientes y, en algunos casos, presentan vínculos con la milicia chiita, lo que complica los esfuerzos de estabilización.
“Deben comprometerse a entablar negociaciones muy específicas sobre el destino del uranio altamente enriquecido”, enfatizó Rubio, al marcar los requisitos para cualquier avance en el diálogo con Irán.
En este contexto, la relación entre Washington y Teherán continúa atravesada por la disputa en torno al programa nuclear, las sanciones económicas y el rol de Irán en los conflictos de Medio Oriente, con impacto directo en la seguridad de Israel, el Líbano y las rutas estratégicas de energía.

