Polémica en Gran Hermano por comentario de Matías Hanssen

NewsITe
La casa de Gran Hermano: Generación Dorada volvió a quedar en el centro de la escena por un episodio que reaviva el debate sobre los límites del juego y los comentarios con posible tono racista. El protagonista fue el participante Matías Hanssen, quien fue sancionado por la producción tras intentar tapar su micrófono en el momento en que realizaba una frase polémica dentro del reality.
El episodio tomó estado público a partir de un clip que se viralizó en redes sociales, donde se ve a Hanssen junto a su compañera Tati Luna en una breve interacción con Gladys “La Bomba Tucumana”. En ese contexto, el jugador se refirió a sí mismo y a Tati como “los blancos”, luego de que la cantante les preguntara si podía compartir un momento con ellos. El hecho de que Matías llamara a Luna para que se acerque y de inmediato intentara cubrir el micrófono generó fuerte sospecha entre los seguidores del programa.
Usuarios de distintas plataformas cuestionaron no solo el contenido de la frase sino también el gesto de intentar ocultarla, y recordaron antecedentes de esta edición. Entre ellos, mencionaron la expulsión de Carmiña Masi, quien fue sacada del juego por haber llamado “mono” y “esclava” a su compañera Jenny Mavinga, un episodio que en su momento encendió alarmas sobre expresiones discriminatorias dentro del reality.
El descargo de Hanssen ante Gran Hermano
Frente a la repercusión del video, la producción citó a Matías al confesionario para advertirle sobre su comportamiento. Allí, el conductor del juego le remarcó que su expresión “podía ser tomada como racista” y le pidió explicaciones sobre el contexto y, especialmente, sobre el hecho de haber tapado el micrófono.
Hanssen negó enfáticamente haber tenido una intención discriminatoria.
“No, jamás diría una cosa así”
, sostuvo frente a la voz de Gran Hermano, y aseguró que su referencia a “los blancos” estaba vinculada exclusivamente a la estrategia del juego y a la situación de la placa de nominados, en la que él y Tati se encontraban expuestos.
“Por favor, tengan en cuenta cuál es mi conducta y cómo yo hablo con la gente. Jamás hice un comentario de ese estilo”, insistió. Según su explicación, la expresión apuntaba a que ambos eran “los blancos de la placa”, es decir, los apuntados por sus compañeros para abandonar la casa. Pese al descargo, la producción hizo hincapié en que no era la primera vez que el participante intentaba cubrir el micrófono para impedir que se escuche lo que dice.
La sanción y el mensaje de la producción
Tras la evaluación interna, Gran Hermano decidió aplicar una sanción concreta. El “Big” anunció ante toda la casa que Hanssen sería enviado directamente a placa y quedaría imposibilitado de participar en la próxima prueba del líder, una de las instancias clave para obtener inmunidad en el juego.
“Tiene como costumbre tapar con sus manos la cápsula del micrófono y susurrar. Esto constituye una grave falta al reglamento”
, explicó la voz del programa frente al resto de los participantes. El reglamento establece que todas las conversaciones y actitudes dentro de la casa deben ser registradas, por lo que cualquier intento de ocultar información al público o a la producción se considera una transgresión grave.
En la misma línea, Gran Hermano remarcó el espíritu del formato:
“Nada de lo que se diga en esta casa debe ser ocultado al público, ni a mí”
. Con esta decisión, el ciclo busca enviar una señal de alerta respecto a las expresiones potencialmente discriminatorias y, al mismo tiempo, reafirmar la obligación de los jugadores de respetar las reglas del micrófono abierto, uno de los pilares del reality desde su creación.
La sanción a Hanssen reaviva el debate sobre hasta dónde se puede llegar en nombre del juego y cuál es el rol de la producción frente a dichos que, aun cuando los protagonistas los relativicen, son leídos por parte de la audiencia como ofensivos o cargados de prejuicios. El comportamiento futuro del participante, tal como él mismo prometió en el confesionario, quedará ahora bajo la lupa del público y de sus propios compañeros.

