El Gobierno recorta el alcance de los subsidios por zona fría
NewsITe
El Gobierno nacional presentó un proyecto de ley para redefinir el régimen de subsidios al gas por «zona fría», con el objetivo de concentrar la ayuda estatal en las regiones de frío extremo y reducir el costo fiscal. La propuesta implica un fuerte recorte en el universo de beneficiarios, lo que dejará sin descuento a 1.600.000 usuarios residenciales de todo el país.
Según la secretaria de Energía, Carmen Tettamanti, conservarán el beneficio 1.800.000 usuarios que ya están inscriptos en el programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Para ellos, el proyecto prevé un descuento superior al 75% sobre el consumo de gas durante los meses de invierno, aunque con un cambio clave en la forma de aplicar la ayuda.
El nuevo esquema limita el alcance geográfico del régimen de zona fría a la Patagonia, el departamento mendocino de Malargüe y la Puna, consideradas áreas de frío extremo. Regiones que habían sido incorporadas en 2021, pero que no comparten las mismas condiciones climáticas, quedarían ahora excluidas del beneficio, lo que generará incrementos importantes en las facturas de gas de miles de hogares.
El proyecto dispone que se subsidiará el metro cúbico de gas natural consumido y ya no la totalidad de la factura, que incluye el cargo fijo. De este modo, se busca incentivar un uso más eficiente de la energía y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre las cuentas públicas. Además, se incorpora dentro del esquema la venta de cilindros, garrafas y gas propano a granel para las zonas beneficiadas.
Quiénes seguirán recibiendo el subsidio y los argumentos oficiales
La política de zona fría se mantendrá para hogares considerados socioeconómicamente vulnerables: familias con ingresos de hasta tres canastas básicas para un hogar tipo (hoy, alrededor de 4,3 millones de pesos), viviendas donde resida al menos una persona con Certificado Único de Discapacidad (CUD), titulares de la Pensión Vitalicia a Veteranos de Guerra del Atlántico Sur y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares.
En los fundamentos, el oficialismo recuerda que históricamente el Estado cubría el 50% de la tarifa plena en zonas de frío extremo mediante un fondo fiduciario financiado con un recargo del 5,3% en las facturas de gas. La ampliación de 2021, impulsada por una ley promovida por Máximo Kirchner, elevó el recargo al 7,5% y sumó a casi la mitad de los usuarios residenciales con gas por red, incluyendo sectores con mayor poder adquisitivo.
- El Gobierno sostiene que la expansión del régimen desnaturalizó su carácter focalizado.
- Se busca una segmentación «geográfica y socioeconómica» de los usuarios, priorizando la vulnerabilidad.
- El ahorro fiscal estimado va de 200 mil a 460 mil millones de pesos.
Para La Libertad Avanza, la ampliación de 2021 generó desequilibrios fiscales y problemas de financiamiento que derivaron en atrasos de pago a distribuidoras y subdistribuidoras, afectando la cadena de pagos del gas hacia los productores. Con el nuevo diseño, el oficialismo afirma que se pretende ordenar el sistema energético, reducir el déficit y dar previsibilidad al sector.
Deudas con CAMMESA, renovables e impacto futuro
El proyecto también incorpora un mecanismo para condonar deudas de distribuidoras eléctricas con CAMMESA, acumuladas durante los períodos de emergencia tarifaria. Para acceder a esta condonación, las empresas deberán desistir de todos los reclamos judiciales vigentes contra el Estado, condición que busca cerrar litigios y sanear parcialmente el sistema eléctrico.
En paralelo, la iniciativa extiende hasta 2045 la exención impositiva a proyectos de energías renovables, que vencía en 2025, enviando una señal de continuidad al sector. Al mismo tiempo, deroga regímenes de promoción de inversión y acceso a divisas para la producción de hidrocarburos creados en 2013 y 2022, en línea con la estrategia de revisar los esquemas de incentivos existentes.
«El objetivo es garantizar una adecuada segmentación no solo geográfica de los usuarios, sino también socioeconómica, conforme a principios de equidad, uso eficiente de los recursos públicos y responsabilidad fiscal», sostiene el proyecto.
De aprobarse la ley, el mapa de subsidios al gas por zona fría quedará sensiblemente más acotado, con un impacto directo en el bolsillo de más de un millón y medio de hogares que hoy pagan menos por vivir en áreas que ya no serán consideradas de frío extremo. El debate legislativo definirá si el recorte se mantiene tal como fue planteado o si se introducen cambios para atenuar sus efectos en las regiones excluidas.


