El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, se mostró dispuesto por primera vez a detener los combates sobre las posiciones actuales y consideró que esa opción representa “la manera realista de terminar esta guerra”. Rusia, por su parte, aceptó en principio retomar en noviembre las negociaciones con Ucrania y Estados Unidos.

Volodimir Zelensky abrió este miércoles una nueva etapa en las negociaciones para poner fin a la guerra con Rusia. El mandatario ucraniano aceptó la posibilidad de congelar las actuales líneas del frente como paso inicial hacia un alto el fuego, aunque insistió en que cualquier acuerdo deberá incluir garantías de seguridad para Kiev.
“Ahora tenemos que congelar”, afirmó durante una entrevista con Fox News. Luego consideró que esa alternativa constituye “la manera realista de terminar esta guerra” y remarcó que el objetivo inmediato debe ser detener los combates.
La posición implica aceptar, al menos de manera transitoria, que Rusia mantenga el control de los territorios que actualmente ocupa. Sin embargo, Zelensky no habló de un reconocimiento definitivo de soberanía rusa sobre esas zonas, una cuestión que continúa fuera de cualquier acuerdo cerrado.
Rusia aceptó retomar las negociaciones
El giro diplomático coincidió con la visita a San Petersburgo del enviado especial de Donald Trump, Steve Witkoff, quien mantuvo un encuentro con Vladimir Putin. Tras esa reunión, el Kremlin comunicó que Rusia está dispuesta “en principio” a reanudar las conversaciones trilaterales con Ucrania y Estados Unidos durante noviembre.
La Casa Blanca busca reactivar una mesa de negociación que permita avanzar hacia un cese de hostilidades. Moscú y Kiev todavía mantienen profundas diferencias sobre las condiciones de una eventual paz, especialmente en torno al control territorial y las garantías de seguridad.
Zelensky también reclamó que Ucrania participe directamente de cualquier discusión y pidió respaldo de Estados Unidos y de los países europeos. Para Kiev, esas garantías resultan centrales para evitar que un eventual alto el fuego derive luego en una nueva ofensiva rusa.
Ucrania recuperó terreno en sectores clave del frente
La apertura de Zelensky llegó mientras las fuerzas ucranianas muestran avances en algunos sectores del frente. El Instituto para el Estudio de la Guerra informó que la denominada Operación Vivaldi logró frustrar una maniobra rusa destinada a rodear el denominado Cinturón de Fortalezas en Donetsk.
Las tropas ucranianas alcanzaron el río Zherebets y acortaron su línea defensiva. Esa maniobra permitió reforzar posiciones y complicó los planes rusos sobre Lyman, Slovyansk y Kramatorsk.
Además, el ISW indicó que Rusia sufrió una pérdida neta de 122 kilómetros cuadrados entre el 1 de septiembre y el 16 de octubre. La contraofensiva también degradó severamente a la 144ª División de Fusileros Motorizados rusa, que deberá reconstruirse antes de encarar nuevas operaciones en esa zona.
Los ataques aéreos continúan pese a las negociaciones
La actividad diplomática no frenó los ataques. Durante la noche del 19 al 20 de octubre, Rusia lanzó 165 drones contra territorio ucraniano y alcanzó infraestructura energética en distintas regiones del país.
Ucrania también mantiene ataques de largo alcance contra instalaciones dentro de territorio ruso, mientras ambos gobiernos intentan mejorar su posición antes de cualquier negociación formal.
Así, el conflicto entra en una etapa marcada por dos movimientos simultáneos. Mientras Kiev y Moscú aceptan explorar nuevamente una salida diplomática, los combates continúan y cada parte intenta llegar a la mesa con la mayor ventaja posible.

