El presidente ucraniano mantuvo un encuentro en Castel Gandolfo, donde León XIV insistió en sostener el diálogo y apoyar las iniciativas diplomáticas para alcanzar una paz “justa y duradera”. El conflicto sigue bloqueado ante las exigencias territoriales de Rusia.

Volodimir Zelenski se reunió este martes con el papa León XIV en la residencia de Castel Gandolfo, en un encuentro marcado por la preocupación internacional ante la continuidad de la guerra en Ucrania. Según informó Clarín, el Pontífice reiteró durante la conversación la necesidad de mantener abiertos los canales de diálogo y definió como un “urgente deseo” que las gestiones diplomáticas en marcha puedan conducir a “una paz justa y duradera”.
La reunión se desarrolló en un contexto de estancamiento absoluto del conflicto. Rusia exige conservar al menos todo el territorio de Donetsk, actualmente ocupado en gran parte por sus fuerzas, mientras que Ucrania rechaza cualquier cesión territorial. Zelenski sostiene que no puede considerar esa alternativa, ya que no cuenta con facultades jurídicas para adoptar una decisión de tal magnitud. Estados Unidos, según la misma fuente, aparece inclinado a una negociación que incluya concesiones territoriales, pero ese escenario tampoco logra destrabar la situación.
Los planteos del Papa también incluyeron la situación humanitaria. Durante el encuentro, León XIV se refirió al problema de los prisioneros de guerra y a las medidas necesarias para asegurar el retorno de los niños ucranianos a sus familias, una cuestión sensible desde el inicio de la invasión rusa. Fue la tercera reunión entre el presidente ucraniano y el Pontífice.
Tensiones diplomáticas y reuniones en Europa
El diálogo con el Papa se sumó a una agenda internacional intensa. Tal como indicó Clarín, Zelenski estuvo el lunes en Londres, donde se reunió con los líderes de los llamados “Voluntarios”, un grupo que promueve instancias de mediación. Participaron representantes de Gran Bretaña, Francia y Alemania. Más tarde, el presidente ucraniano tenía previsto encontrarse con la primera ministra italiana Giorgia Meloni.
Mientras continúan las conversaciones diplomáticas, los ataques no cesan. Según la publicación mencionada, durante la noche del martes Rusia y Ucrania lanzaron centenares de drones; algunos fueron neutralizados, pero muchos alcanzaron sus objetivos. La ofensiva rusa se concentró nuevamente en infraestructura energética, especialmente instalaciones de gas, lo que agrava la situación en las zonas más expuestas del territorio ucraniano.
Escenario civil crítico ante la llegada del invierno
El frente humanitario se deteriora con rapidez, en tanto la población civil ucraniana en las áreas de combate está exhausta, con un aumento sostenido de víctimas y daños materiales. La destrucción de viviendas y servicios básicos se profundiza a medida que se intensifican los ataques.
A ello se suma la inminencia del invierno. La caída de las temperaturas anticipa una estación particularmente dura, mientras que las fuerzas rusas, según las previsiones difundidas por Clarín, podrían incrementar sus incursiones con el objetivo de quebrar la resistencia ucraniana. Las condiciones climáticas, adversas para la vida cotidiana y para la logística militar, añaden una presión adicional a un conflicto que, por ahora, no muestra señales de resolución.

