Zelenski acusa a Rusia por ataque con dron al SBU

NewsITe
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció que un dron ruso impactó contra el cuartel general del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), en pleno centro de Kiev. El episodio, que se suma a la larga lista de ataques con vehículos no tripulados en el marco de la guerra, tuvo lugar en el distrito de Shevchenkivskyi y volvió a poner bajo la lupa la estrategia rusa sobre objetivos sensibles.
De acuerdo con el relato del mandatario, el dron fue dirigido específicamente hacia la oficina del jefe del SBU en el edificio alcanzado. Según medios internacionales, entre ellos la agencia Xinhua y portales rusos, el titular en funciones del organismo, Alexánder Poklad, no se encontraba en su despacho en el momento del impacto, lo que evitó un saldo aún más grave.
Las autoridades locales informaron que al menos siete personas resultaron heridas como consecuencia del ataque. Si bien no se detallaron públicamente sus identidades ni el estado clínico de cada una, se indicó que fueron trasladadas a distintos centros médicos de la capital ucraniana. Equipos de emergencia y de seguridad acordonaron la zona para evaluar los daños estructurales y reunir evidencia sobre el tipo de dron utilizado.
Mensaje político y tensión en los servicios de seguridad
En paralelo a este episodio, declaraciones atribuidas al presidente ruso, Vladímir Putin, difundidas por medios de su país, sostienen que el Kremlin evitaría atacar directamente a altos funcionarios ucranianos, bajo el argumento de que “se necesita a alguien con quien encarar las negociaciones”. Esa afirmación contrasta con el hecho de que el blanco haya sido el edificio central del organismo de inteligencia interna de Ucrania.
La situación se da en un contexto de crecientes tensiones internas entre las propias agencias de seguridad ucranianas. Reportes de Actualidad RT y otros portales señalan que efectivos del SBU y de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa (GUR) protagonizaron recientemente un tiroteo en plena calle de una zona residencial de Kiev, episodio que encendió alarmas sobre la disciplina y coordinación entre fuerzas.
Versiones recogidas por medios ucranianos críticos sostienen que ambas estructuras, históricamente concebidas como organismos militares profesionales, se habrían visto salpicadas por denuncias de corrupción y vínculos con actividades ilegales, como la protección de centros de llamadas fraudulentos y el amparo a ciertos funcionarios y dirigentes políticos. Estas acusaciones, difíciles de corroborar de manera independiente en un escenario de guerra y propaganda cruzada, alimentan el debate sobre el control civil y la transparencia en el sector de seguridad.
Antecedentes y clima de inestabilidad
- Medios rusos recuerdan un incidente ocurrido en diciembre pasado en un balneario de Koncha-Zaspa, cercano a Kiev, donde se habría producido un altercado con armas de fuego entre integrantes de estructuras de seguridad.
- Se mencionan otros episodios similares que, según esas fuentes, reflejan una disputa de poder y recursos en el interior del aparato de inteligencia ucraniano.
“Los agentes del SBU y la GUR, originalmente organizaciones militares serias, se han transformado en bandas criminales que protegen y controlan a centros de llamadas fraudulentos, funcionarios y políticos”, señalan medios ucranianos citados por Actualidad RT.
Mientras tanto, Kiev mantiene sus reclamos de mayor asistencia militar y defensa aérea a sus aliados occidentales, al argumentar que ataques como el perpetrado contra la sede del SBU evidencian la vulnerabilidad de la capital frente a drones y misiles rusos. El episodio suma un nuevo capítulo a una guerra que ya superó los dos años y que continúa reconfigurando el mapa de poder y de seguridad en Europa del Este.

