Wilander reabre el reclamo histórico por Guillermo Vilas

NewsITe
El ex tenista sueco Mats Wilander volvió a poner sobre la mesa uno de los grandes debates pendientes del tenis mundial: el reconocimiento de Guillermo Vilas como número 1 del ranking ATP en la década del 70. En declaraciones al medio especializado “Clay”, el ex número 1 del mundo calificó la situación como “una injusticia mayor” y pidió una rectificación urgente por parte de las autoridades.
Wilander, ganador de siete títulos de Grand Slam y dueño del número 1 durante 20 semanas entre 1988 y 1989, remarcó que el paso del tiempo agrava la omisión. “Cada día que pasa sin corregir esto es una injusticia mayor, sobre todo considerando su salud”, señaló el sueco, en alusión al delicado estado de Guillermo Vilas, quien desde hace años atraviesa problemas neurológicos.
El ex jugador escandinavo conoce de cerca al marplatense: el historial entre ambos marca un claro 7-1 a favor de Wilander, que enfrentó a Vilas en el tramo final de la carrera del argentino. Lejos de cualquier rivalidad, el sueco se mostró enfático al subrayar que, si existen pruebas estadísticas que avalan que el argentino fue el mejor del mundo, no reconocerlo implica “un error histórico”.
La investigación que respalda el reclamo por Vilas
La polémica se sustenta en una exhaustiva investigación realizada por el periodista argentino Eduardo Puppo junto al matemático rumano Marian Ciulpan. A partir de una reconstrucción minuciosa de los torneos de la época y del sistema de puntuación vigente, ambos concluyeron que Vilas debió haber ocupado el número 1 del ranking ATP durante al menos cinco a siete semanas entre 1975 y 1976.
De acuerdo con ese trabajo, el marplatense alcanzó una superioridad deportiva incuestionable en aquellos años, con una enorme cantidad de títulos, una presencia dominante en el circuito y una regularidad que lo colocaba por encima de sus rivales directos. Sin embargo, errores y vacíos en la administración y el registro de puntos habrían derivado en que esos méritos no se vieran reflejados en la clasificación oficial.
A pesar de la contundencia de los datos presentados por Puppo y Ciulpan, la ATP mantiene su postura y hasta el momento se niega a modificar el registro histórico del ranking. La entidad rectora del tenis masculino argumenta que no corresponde reescribir listados pasados, una posición que choca con antecedentes en el propio mundo del tenis.
Un antecedente favorable: el caso de Evonne Goolagong
En el circuito femenino se dio un caso muy similar, aunque con un desenlace distinto. En 2007, la WTA reconoció oficialmente que la australiana Evonne Goolagong había sido número 1 del mundo durante dos semanas en 1976, rectificando así una omisión estadística que se arrastraba desde hacía décadas.
Ese precedente alimenta el reclamo de quienes consideran que el tenis masculino también debería revisar su historia. Para Wilander y para buena parte del mundo del tenis argentino y latinoamericano, el reconocimiento a Vilas como número 1 no solo saldaría una deuda deportiva, sino también simbólica: la de hacer justicia con uno de los máximos pioneros del tenis profesional, clave para la expansión global del deporte.
“Si hay pruebas de que fue el número 1 del mundo, no reconocerlo es un error histórico”, enfatizó Mats Wilander, al reclamar por el lugar que Guillermo Vilas merece en las estadísticas oficiales.
Mientras la ATP sostiene su negativa, la presión internacional y el respaldo de figuras como Wilander mantienen vivo el reclamo. Para muchos, aún hay tiempo de corregir la historia y otorgarle a Vilas el reconocimiento que, aseguran, le corresponde por derecho propio.

