La Confederación Sindical Internacional afirmó que la Argentina ingresó al grupo de naciones con mayores vulneraciones para los derechos laborales. El relevamiento también sostuvo que la situación local se deterioró por segundo año consecutivo.

La Confederación Sindical Internacional (CSI) incluyó a la Argentina entre los diez países que más vulneraron los derechos de los trabajadores, de acuerdo con la última edición de su Índice Global de los Derechos. El informe sostuvo que el país registró un nuevo deterioro durante el último año y pasó a integrar un listado que completan Bielorrusia, Ecuador, Egipto, Esuatini, Myanmar, Nigeria, Panamá, Túnez y Turquía.
Según el relevamiento, Argentina ascendió de la categoría 4 a la categoría 5, la peor calificación contemplada por el estudio. De acuerdo con la metodología de la CSI, ese nivel corresponde a países donde los derechos laborales no están garantizados.
“La calificación de Argentina ha empeorado por segundo año consecutivo, situándose en la categoría 5, el peor nivel alcanzado por este país. Esto representa un descenso brusco y sin precedentes de la categoría 3 a la 5 en apenas dos años”, señaló el documento.
Qué mide el informe
La publicación corresponde a la decimotercera edición del Índice Global de los Derechos y analiza situaciones registradas en distintos países del mundo vinculadas con libertades sindicales, negociación colectiva, derecho de huelga y acceso a la justicia laboral.
De acuerdo con los datos difundidos por la organización, en el 87% de los países relevados se vulneró el derecho de huelga y en el 80% se registraron limitaciones a la negociación colectiva. Además, el informe sostuvo que en el 75% de las jurisdicciones se restringió la afiliación sindical o el registro de sindicatos.
La CSI también indicó que en el 72% de los países los trabajadores enfrentaron obstáculos para acceder a la justicia, mientras que en el 50% se registraron restricciones a la libertad de expresión y de reunión.
Las observaciones sobre Argentina
En el apartado dedicado al país, la organización atribuyó el deterioro de la calificación a distintas medidas implementadas desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia.
“Desde su llegada al poder en 2023, el presidente Javier Milei encabezó un programa radicalmente antisindical, socavando derechos básicos de los trabajadores, libertades civiles y la actividad sindical. Argentina pasó a formar parte de la lista de los diez peores países del mundo para los derechos de los empleados”, afirmó el informe.
La CSI sostuvo además que los trabajadores argentinos enfrentan reformas que afectan la negociación colectiva, restricciones vinculadas al derecho de protesta y situaciones de represión sindical tanto en el sector público como en el privado.
El documento también cuestionó aspectos de la reforma laboral aprobada por el Congreso y señaló que la ampliación de los servicios considerados esenciales limita la capacidad de negociación de los trabajadores y las organizaciones sindicales.
Casos mencionados por la organización
El informe incluyó referencias a episodios ocurridos durante el último año. Entre ellos mencionó la detención de Federico Giuliani, dirigente de ATE Córdoba, durante una manifestación realizada en agosto de 2025, así como presuntos hechos de vandalismo e infiltración en sedes sindicales.
También citó conflictos laborales en empresas privadas y fallos judiciales relacionados con despidos en organismos públicos. Según la organización, esos casos reflejan un contexto de creciente presión sobre la actividad sindical.
El panorama internacional
La CSI indicó que las condiciones más críticas se registraron en Afganistán, Burundi, Haití, Libia, Myanmar, Palestina, República Centroafricana, Siria, Somalia, Sudán, Sudán del Sur y Yemen, países donde, según el informe, los derechos laborales no están garantizados debido al deterioro del estado de derecho.
En el extremo opuesto, Alemania, Austria, Dinamarca, Irlanda, Islandia, Noruega, Suecia y Uruguay fueron señalados como los países con mejores indicadores en materia de protección de los derechos laborales.
El estudio también advirtió sobre un deterioro general de las condiciones laborales en Europa y América y sostuvo que las restricciones a la actividad sindical crecieron en distintas regiones durante los últimos años.

