Demoras en el giro de la reforma laboral a la Cámara baja

NewsITe
La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, aún no remitió a la Cámara de Diputados el proyecto de reforma laboral aprobado en la madrugada del martes, lo que introduce una cuota de incertidumbre en el cronograma parlamentario del oficialismo. Según indicaron fuentes legislativas a la agencia NA, el texto podría recién ser girado durante la tarde, una vez concluido el proceso de revisión formal del expediente.
La Libertad Avanza necesita que la iniciativa ingrese cuanto antes a Diputados para convocar al plenario conjunto de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda. El objetivo del oficialismo es emitir dictamen esta misma semana y llegar a una sesión antes del final del período de sesiones extraordinarias, fijado para fines de febrero.
En la Cámara alta, hasta el jueves por la noche continuaban trabajando sobre la versión definitiva de la llamada “ley de modernización laboral”. El dictamen que se había firmado en diciembre sufrió alrededor de 50 modificaciones durante el debate, por lo que el equipo técnico del Senado estuvo abocado a la consolidación del texto que debe remitirse a la Cámara baja, paso obligatorio antes de su tratamiento definitivo.
El apuro del oficialismo y el calendario legislativo
En el entorno del presidente Javier Milei consideran clave que la reforma laboral llegue al recinto de Diputados antes de que terminen las extraordinarias. La intención política es que, de ser posible, el proyecto ya cuente con media sanción o incluso con sanción definitiva cuando el mandatario inaugure el 1° de marzo el período de sesiones ordinarias, con su mensaje ante la Asamblea Legislativa.
El oficialismo y sus aliados lograron aprobar la iniciativa en el Senado durante una extensa sesión que se prolongó hasta la madrugada, en un contexto de fuerte discusión con la oposición. El proyecto se presenta como una herramienta para “modernizar” el mercado de trabajo, flexibilizar ciertas regulaciones y reducir costos laborales, mientras que los sectores sindicales y opositores advierten por un avance sobre derechos adquiridos.
Una vez que el texto llegue a Diputados, la mirada estará puesta en la capacidad de La Libertad Avanza de articular mayorías con bloques dialoguistas para firmar un dictamen de mayoría. También será clave el tiempo: cualquier demora adicional podría empujar el debate al período ordinario, reconfigurando las negociaciones y el tablero político en torno a una de las reformas centrales del programa de Milei.

