Son las únicas dos artistas circenses mujeres de Latinoamérica que forman parte de este número adrenalínico. Recorren el mundo, y están en Villa Constitución junto a Servian, el Circo.

Michel Perea y Ayelén Gallo, son dos artistas circenses que forman parte de Servian, el Circo. Un dato no menor es que se trata de las únicas dos artistas femeninas en Latinoamérica que forman parte del número del globo de la muerte.
Desde hace algunas semanas, las motociclistas se presentan en el espectáculo El gran Sueño en nuestra ciudad y la respuesta del público ha sido increíble.
Visitamos la gran carpa y allí tuvimos la posibilidad de entrevistarlas y conocer en primera persona las sensaciones de ser parte de esta experiencia magnífica.
“En lo personal estoy muy contenta de ser parte de Servian, el Circo; es la primera vez que nos juntamos dos mujeres, ya que por diferentes temas nunca antes pudimos coincidir. Así que es la primera vez que dos chicas estamos haciendo este acto”, comenzó Michel. “Es un acto de mucho riesgo, no todos se animan. En este caso somos dos mujeres con el poder y las ganas de animarnos”, agregó.
Hace 3 años que Michel se presenta dentro del globo de la muerte, pero la capacitación es constante. “Todos los días seguimos entrenando y sumando cosas nuevas. Tenemos muchas horas de práctica y obviamente todas las protecciones necesarias”, continuó la charla.
Comentó además que para que el número salga tan bien como sale, es clave la comunicación entre compañeros y el mantenimiento diario de las motocicletas. “Sin dudas es toda una preparación fuerte, pero lo hacemos con todo el corazón y todas las ganas”, dejó en claro. Recordando cómo fue que comenzó su historia con el globo de la muerte, relató: “Me animé porque sólo los chicos lo hacían, y por qué tenía que ser así. Es cuestión de animarse porque las mujeres también podemos. De a poco fui entrando, primero con muchos nervios porque es un acto de mucha adrenalina”. Así, hizo una mención especial al apoyo de sus compañeros, “eso suma mucho porque hay que tener muy buena conexión tanto dentro como fuera del globo porque es un acto que requiere mucha concentración y comunicación”.
A su turno, Ayelén coincidió con todo lo dicho por Michel y sumó otros datos sobre la rutina contando que requiere un entrenamiento diario de dos a tres horas. “Todos los días tenemos ensayos y prácticas, siempre estamos intentando mejorar, aprendiendo algún truco nuevo ya sea individual o en conjunto”, sostuvo.
Ayelén tiene una experiencia de cuatro años, trabajó en Servian y también en el exterior. “Estuve un tiempo en Países Bajos y a fin de año me voy para Alemania”. “Michel estuvo en Inglaterra también, andamos por el mundo porque no hay mujeres motociclistas así que llevamos lo que hacemos a dónde nos llaman”, continuó.
Al hacer referencia a la respuesta del público, contó que cuando termina el número los hombres son los primeros en sacarse el casco, y cuando es el turno de ellas “la gente explota porque nadie se imagina que hay mujeres ahí adentro. Es pura magia para el público”, finalizó.

