Victoria Zumalacárregui vuelve con nuevos destinos en El Gourmet

Viajes, sabores y historias en la nueva temporada

Victoria Zumalacárregui en la nueva temporada de Me voy a comer el mundo

NewsITe

La periodista y divulgadora gastronómica Victoria Zumalacárregui regresa a la pantalla de El Gourmet con nuevos episodios de “Me voy a comer el mundo”, el ciclo que desde hace una década combina viajes, sabores e historias de vida alrededor del planeta. Desde el 6 de febrero, a las 21, estrenará capítulos grabados en Austria, Holanda y Alemania, tres destinos que, según reconoce, no suelen figurar en los rankings de cocinas más populares, pero esconden tradiciones culinarias ricas y sorprendentes.

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En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Zumalacárregui explicó que el eje del programa no es la receta perfecta sino el retrato honesto de cómo se come y cómo se vive en cada lugar. Cada episodio se desarrolla en un país distinto y se apoya en el contacto directo con habitantes locales que hablan español y la acompañan a sus restaurantes de cabecera, mercados de barrio e, incluso, a la intimidad de sus propias casas.

La conductora subraya que ese vínculo cercano es el sello distintivo del ciclo. El objetivo es lograr una mirada genuina de la vida cotidiana a través de la mesa: desde los platos que se sirven en los restaurantes tradicionales hasta las comidas simples que se preparan puertas adentro, marcadas por el clima, la historia y las migraciones.

Cocinas “humildes” que sorprenden en Europa

Acerca de los nuevos destinos, Zumalacárregui define a las gastronomías de Austria, Holanda y Alemania como cocinas “humildes”, condicionadas por inviernos largos y una fuerte tradición agrícola, pero capaces de ofrecer sabores profundos. En el caso de Holanda, destaca la influencia colonial y comercial: allí abundan los restaurantes indonesios, herencia de la presencia holandesa en ese país asiático y de los movimientos migratorios posteriores, lo que da como resultado una escena culinaria diversa y bien valorada.

En Alemania, la conductora se encontró con una realidad que desarma estereotipos. Más allá de la imagen clásica de patatas y cerdo, la temporada del espárrago abre un abanico de platos caseros y de restaurante, elaborados tanto con espárragos verdes como blancos. Austria, por su parte, la sorprendió en la región del Tirol, donde una pareja mayor la recibió en su casa y le sirvió panqueques como plato principal de la cena, lejos de la idea de postre o desayuno a la que muchos están acostumbrados.

Periodismo gastronómico, cercanía y consejos para viajeros

Zumalacárregui deja en claro que su rol no es el de chef, sino el de comunicadora gastronómica. Su tarea consiste en acompañar a quienes cocinan, darles voz y traducir esas experiencias al público, en una mezcla de periodismo especializado y relato de viaje. Para ella, “Me voy a comer el mundo” permite asomarse a lugares que gran parte de la audiencia tal vez no pueda visitar, y hacerlo desde una perspectiva poco habitual: entrando a las casas de la gente local, algo difícil de lograr incluso para un turista curioso.

Consultada sobre qué consejo daría a quienes se inician en la divulgación gastronómica y los viajes, responde que la pasión es irremplazable y que es clave mantener la mente abierta. Invita a dejar prejuicios de lado a la hora de probar nuevos sabores y recorrer otros países, porque, sostiene, mirar y viajar con ideas preestablecidas implica perderse buena parte de la cultura.

A la hora de elegir sus cocinas favoritas, la periodista se inclina primero por la española y luego por la peruana, a la que considera excepcional por su diversidad de ecosistemas —costa, sierra y selva—, la enorme variedad de productos, como las miles de clases de papa, y la fusión con influencias chinas y japonesas. Esa combinación, resume, la coloca entre las gastronomías más ricas y sofisticadas del mundo.

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