El clásico viaje estudiantil a Bariloche alcanzó un nuevo récord de precio y ya se vende por casi 3 millones de pesos

El viaje de egresados a Bariloche, un clásico entre los estudiantes secundarios de Argentina, ya se ofrece para la promoción 2027 por casi 3 millones de pesos. El precio incluye nueve días con todo pago.
El plan de pagos más largo llega a $2.890.000 por estudiante. También hay opciones más económicas, con menos cuotas o servicios, que reducen el costo total a alrededor de 2 millones de pesos.
La cifra marca una diferencia notable con promociones anteriores. “La del año pasado (promo 2024), que empezó a pagar en 2022, pagó $240.000”, contó un coordinador en el programa Degenera2.
“Una vez dije 240.000 pesos y a una mamá se le bajó la presión”, agregó con humor. El contraste con el monto actual refleja el fuerte impacto de la inflación y la dolarización de servicios clave.
Los costos en dólares explican buena parte del aumento
Uno de los principales motivos del incremento es el valor de la asistencia médica. “Te la cobran dólar, entonces la empresa tiene que sacar dinero”, explicó el coordinador de viajes en la entrevista.
Además, influye la suba de los seguros, traslados, alojamiento y logística. Algunos estudiantes ya comparan el precio con paquetes al exterior: “Si lo escuchás, decís ‘por tres palos me voy a otro lado’”.
La contratación anticipada permite fijar el valor en cuotas. Sin embargo, muchas familias consideran alternativas frente a un costo que supera ampliamente los ingresos promedio.
Un rito estudiantil que cada vez cuesta más
A pesar de los aumentos, Bariloche sigue siendo el destino más elegido para egresados. La experiencia incluye boliches, excursiones, fiesta de disfraces, traslados y cobertura médica durante toda la estadía.
Las agencias mantienen una alta demanda, pero reconocen que crece el número de consultas por planes más cortos o sin todos los servicios tradicionales incluidos.
La promoción 2027 ya inició el proceso de contratación. El precio récord marca una nueva etapa en los viajes de egresados, donde la inflación y la economía dolarizada redefinen el acceso a este tradicional festejo.

