Verduras frenaron una baja mayor de la inflación de mayo

La suba de verduras condicionó el dato de inflación de mayo

Puesto de verduras en mercado argentino con carteles de precios actualizados

NewsITe

El índice de precios al consumidor (IPC) registró en mayo de 2026 una suba de 2,1% a nivel nacional, según datos oficiales. De esta manera, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año alcanzó el 14,7%, en un contexto de desaceleración general de los precios, pero todavía con fuertes aumentos en productos sensibles de la canasta básica.

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Dentro de las categorías que mide el IPC, los precios Estacionales lideraron las subas, con un aumento mensual de 3,5%. En este grupo se destacaron particularmente las verduras, que mostraron fuertes incrementos y evitaron que el índice general marcara un nivel aún más bajo. La caída en el rubro frutas logró compensar parcialmente ese impacto, pero no fue suficiente para moderar el avance de los alimentos frescos.

El caso más emblemático fue el del tomate redondo, uno de los productos más consumidos en los hogares argentinos, que subió 63% solo en mayo. Este salto refleja las tensiones habituales en productos estacionales, donde influyen factores climáticos, de oferta y de distribución, y repercute de manera directa en el bolsillo de los consumidores.

Luego de los Estacionales, los precios Regulados avanzaron 2,4% en el mes, impulsados por ajustes en combustibles, tarifas de electricidad y agua. Estos incrementos forman parte del calendario de actualización de servicios públicos y tienen un efecto de arrastre sobre otros costos de la economía. En tanto, el IPC Núcleo —que excluye precios regulados y estacionales y se considera un termómetro de la inflación de fondo— aumentó 1,9%, con subas destacadas en restaurantes, bares, casas de comidas y productos farmacéuticos.

Divisiones con mayores y menores aumentos en el mes

Entre las divisiones del índice, Comunicación fue la que registró el mayor incremento mensual, con una suba de 3,4% como consecuencia de los aumentos en los servicios de telefonía. En segundo lugar se ubicó Educación, con una variación de 2,9%, en un contexto de actualizaciones periódicas en cuotas y servicios vinculados al sistema educativo.

  • Comunicación: +3,4%, por subas en telefonía y servicios asociados.
  • Educación: +2,9%, con incrementos en cuotas y servicios.
  • Estacionales: +3,5%, con fuerte incidencia de las verduras.
  • Regulados: +2,4%, por combustibles y tarifas de servicios públicos.
  • IPC Núcleo: +1,9%, con impacto en gastronomía y farmacéuticos.

En el otro extremo, las divisiones que mostraron las menores variaciones fueron Bebidas alcohólicas y tabaco, con un alza de 0,8%, y Prendas de vestir y calzado, que apenas subió 0,3%. Estos movimientos más moderados ayudaron a contener el índice general, aunque no compensan las fuertes subas en alimentos frescos y servicios.

Qué pasó con los alimentos y servicios en las distintas regiones

Alimentos y bebidas no alcohólicas volvió a ser la división con mayor incidencia en la variación mensual en casi todas las regiones del país. Los principales aumentos se concentraron en pan y cereales, y en productos lácteos, rubros de alto peso en el consumo cotidiano. Esto se suma al impacto de las verduras, que puso presión adicional sobre el presupuesto de los hogares.

En la región del Noreste argentino, sin embargo, la mayor incidencia en el índice mensual vino por el lado de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles. Allí se destacaron los aumentos en el gas en garrafa —un insumo clave para amplios sectores que no cuentan con redes de gas natural— y en los alquileres de vivienda, que continúan ajustándose por encima del promedio general.

La aceleración de los productos estacionales, en especial las verduras, impidió que el dato de inflación de mayo mostrara una baja más pronunciada, en un escenario donde la inflación núcleo comienza a moderarse pero los servicios y alimentos básicos siguen bajo presión.

Con una inflación acumulada de 14,7% en lo que va del año, el desafío hacia los próximos meses será sostener la desaceleración del IPC núcleo y atenuar la volatilidad en estacionales y regulados. En ese contexto, la dinámica de los precios de los alimentos frescos y de las tarifas de servicios públicos será clave para determinar el poder de compra de los salarios y la recuperación del consumo.

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