Venezuela y la ONU acordaron un plan para atender las zonas afectadas por los terremotos

Venezuela y la ONU ponen en marcha la evaluación post-desastre

NewsITe

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, lanzó en Caracas el plan de Evaluación de Necesidades Post-Desastre (PDNA, por sus siglas en inglés) junto a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con el objetivo de ordenar la recuperación tras el doble terremoto del 24 de junio, que dejó más de 5.000 muertos y severos daños en infraestructura.

El programa, presentado en el Palacio de Miraflores, busca ir más allá de un simple relevamiento de daños materiales. Según planteó Rodríguez, la meta es impulsar una etapa de reconstrucción con eje en las personas y en el desarrollo de largo plazo, con la mirada puesta en “la Venezuela que renace” luego de la tragedia.

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El PDNA es una metodología que la ONU y otros organismos internacionales aplican habitualmente en grandes catástrofes. En este caso, se conformarán mesas de trabajo mixtas con expertos venezolanos y especialistas internacionales, que durante 60 días realizarán un diagnóstico profundo de la situación en las áreas más golpeadas por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5.

Un relevamiento integral para planificar la reconstrucción

El coordinador residente de la ONU en Venezuela destacó que este plan representa “un paso decisivo para orientar el proceso de recuperación tras los terremotos”. En esa línea, precisó que los equipos técnicos evaluarán nueve sectores socioeconómicos clave, entre ellos vivienda, salud, educación, infraestructura, servicios básicos y producción.

Además del impacto físico —con 190 edificios colapsados y miles de estructuras dañadas—, se analizarán indicadores de afectación humana y macroeconómica. La ONU estima en unos 37.000 millones de dólares las pérdidas directas, una cifra que dimensiona el desafío de la reconstrucción en un país ya atravesado por una prolongada crisis económica.

Con los datos recabados, se elaborará un informe con recomendaciones técnicas que servirá como hoja de ruta para las decisiones de política pública, la asignación de recursos y la búsqueda de financiamiento internacional. El objetivo es priorizar la atención a las comunidades más vulnerables, restablecer servicios esenciales y sentar las bases de un desarrollo más resiliente frente a futuros desastres.

La dimensión humana de la emergencia

Las autoridades venezolanas remarcan que el trabajo no se limitará al conteo de escombros. El enfoque incluye el seguimiento de las familias desplazadas, la situación de los sistemas de salud y educación en las zonas afectadas, y el acompañamiento psicosocial para la población que perdió viviendas, trabajos y seres queridos.

“Visualizamos este plan más allá de un inventario de escombros. Queremos que el centro sea el ser humano y pensar en la Venezuela que renace”, sostuvo Delcy Rodríguez durante el acto oficial.

En paralelo al despliegue de los equipos técnicos, se espera que el gobierno convoque a organismos regionales, agencias de cooperación y países donantes para articular aportes financieros y logísticos. En un contexto de alto impacto social y económico, el PDNA se perfila como una herramienta clave para ordenar la ayuda, evitar la dispersión de esfuerzos y avanzar hacia una reconstrucción planificada después de uno de los terremotos más graves de la historia reciente de Venezuela.

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