Caracas redobla la presión para recuperar sus reservas

NewsITe
El gobierno de Venezuela volvió a colocar en el centro de la agenda internacional la disputa por sus reservas de oro retenidas en Londres. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, exigió al Banco de Inglaterra la devolución inmediata de unos lingotes que Caracas considera un recurso estratégico para enfrentar la crisis económica y social que atraviesa el país.
Rodríguez calificó la situación como una “apropiación ilegítima” de patrimonio nacional y aseguró que ya no hay margen para nuevas demoras por parte de la entidad británica. El reclamo se enmarca en un largo litigio que se arrastra desde 2019, cuando el Reino Unido reconoció al entonces diputado opositor Juan Guaidó como presidente interino, decisión que dejó en suspenso el control efectivo de los activos externos del Estado venezolano.
De acuerdo con datos oficiales, el Banco de Inglaterra mantiene bajo su custodia alrededor de 31 toneladas de oro pertenecientes al Banco Central de Venezuela (BCV). Desde la ruptura política entre Londres y Caracas, la institución financiera ha evitado restituir el manejo de esos fondos al gobierno de Nicolás Maduro, argumentando falta de claridad sobre la autoridad legítima reconocida por el Reino Unido.
Presión diplomática y frente interno unificado
Durante una reunión del Consejo de Vicepresidentes Sectoriales y Ministros en el Palacio de Miraflores, Rodríguez instruyó a la Cancillería y a la Procuraduría General a activar “todos los mecanismos de presión diplomática y legal” disponibles para avanzar en la devolución del oro. También llamó a las distintas instituciones del Estado a respaldar la ofensiva política y judicial en el exterior.
La funcionaria destacó que se alcanzó un entendimiento con exdiputados de la Asamblea Nacional electa en 2015 para encarar de forma conjunta el reclamo, en el marco del proceso de diálogo entre el oficialismo y la oposición. Ese canal de negociación, que tuvo un tercer ciclo la semana pasada, contempla la conformación de una delegación paritaria encargada de gestionar el pedido ante las autoridades británicas.
Según el acuerdo suscripto por las partes, los recursos que se liberen se destinarían prioritariamente a la atención de damnificados por los sismos del 24 de junio —que dejaron miles de fallecidos y graves daños— y a la recuperación de servicios públicos deteriorados, dos de los puntos más sensibles de la agenda social venezolana.
Un conflicto que trasciende a Venezuela
El caso del oro venezolano es seguido de cerca por especialistas en derecho internacional y finanzas soberanas, ya que pone en discusión el grado de independencia de los bancos centrales y el peso de las decisiones políticas de los gobiernos en la administración de activos extranjeros. Para Caracas, la prolongada retención de las reservas revela un uso discrecional del sistema financiero global, condicionado por alineamientos geopolíticos.
- Las reservas en disputa ascienden a unas 31 toneladas de oro del BCV.
- El conflicto se intensificó tras el reconocimiento internacional de Juan Guaidó en 2019.
“Ese oro es de los venezolanos y las venezolanas, no del Banco de Inglaterra. Ya basta del robo de nuestros recursos”, advirtió Delcy Rodríguez al ratificar el reclamo.
Mientras avanzan las tratativas políticas y judiciales, la controversia sigue siendo un capítulo clave de la puja entre el gobierno venezolano y parte de la comunidad internacional. El desenlace no solo impactará en la economía de ese país, sino que también dejará un precedente para futuros conflictos sobre el control de activos estatales depositados en el exterior.

