A casi un mes de los sismos que sacudieron el norte del país, las autoridades informaron 52 nuevas víctimas fatales. Más de 23.000 personas continúan en refugios temporales mientras avanzan las tareas de reconstrucción.

El Gobierno de Venezuela elevó este miércoles a 5.398 la cifra oficial de fallecidos por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que golpeó el norte del país el 24 de junio. El nuevo balance incorpora 52 muertes más que el reporte anterior y confirma que la emergencia continúa con miles de personas desplazadas y una extensa reconstrucción por delante.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, difundió la actualización a través de su canal de Telegram. Además de los fallecidos, el informe mantiene en 16.740 el número de heridos y señala que 23.335 personas permanecen alojadas en 107 campamentos transitorios, 213 más que en el informe publicado el martes.
Las autoridades también informaron que 128.324 familias recibieron algún tipo de asistencia desde el inicio de la emergencia, mientras continúan las tareas de apoyo a los damnificados.
Persisten los daños materiales y el impacto habitacional
El nuevo balance oficial refleja modificaciones en la cantidad de personas que perdieron sus viviendas. Según el informe, 17.907 personas quedaron sin hogar, una cifra superior a la comunicada el día anterior, cuando el registro oficial había descendido a 17.265. El Gobierno no brindó explicaciones sobre esa diferencia.
En cuanto a la infraestructura, los terremotos afectaron 856 edificios y provocaron el colapso de otros 190, principalmente en Caracas y el estado La Guaira, las zonas más castigadas por el desastre.
Desde el 24 de junio también se contabilizaron 1.463 réplicas, 58 más que en el balance previo. Entre ellas se encuentra un sismo de magnitud 3,9 registrado el 10 de julio con epicentro cerca de Naiguatá, en el estado La Guaira.
Las operaciones de rescate permitieron salvar a 6.462 personas que permanecían atrapadas bajo los escombros. Con el paso de las semanas, los trabajos dejaron atrás la etapa de búsqueda para concentrarse en la remoción de estructuras dañadas, la asistencia humanitaria y la reconstrucción.
Fondos internacionales y plan de recuperación
Como parte de la recuperación, el Fondo Monetario Internacional (FMI) desbloqueó 346 millones de dólares correspondientes a reservas venezolanas para respaldar las acciones posteriores al desastre.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció que el Gobierno prevé entregar 4.000 viviendas antes de finalizar este año y otras 10.000 durante 2027. En paralelo, la Asamblea Nacional aprobó reformas para acelerar la construcción de nuevos complejos habitacionales y facilitar el acceso a viviendas existentes mediante el mercado secundario.
El Ejecutivo también puso en marcha un censo biométrico destinado a medir el déficit habitacional generado por los terremotos. Como parte de ese plan, el lunes más de 240 familias recibieron las primeras viviendas destinadas a personas afectadas por el desastre, durante un acto realizado en Fuerte Tiuna, en Caracas.
Pese a las actualizaciones oficiales, el Gobierno venezolano aún no publicó un registro de personas desaparecidas. Mientras tanto, la iniciativa ciudadana “Desaparecidos Terremoto Venezuela” mantiene un listado con más de 29.000 personas cuyo paradero todavía no pudo ser confirmado. A su vez, cifras no verificadas que recibió la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) durante junio estiman que el número de desaparecidos podría alcanzar las 50.000 personas.

