Vecinos de la zona céntrica de Ramallo presentaron un petitorio ante el Departamento Ejecutivo y el Concejo Deliberante para exigir medidas frente a la circulación de motocicletas con escapes modificados, vehículos a alta velocidad y música a elevado volumen durante la noche.

Vecinos de la zona céntrica de Ramallo presentaron un petitorio ante el Departamento Ejecutivo y el Concejo Deliberante para exigir medidas frente a la circulación de motocicletas con escapes modificados, vehículos a alta velocidad y música a elevado volumen durante la noche. El reclamo apunta a la falta de controles efectivos y exige que el municipio haga cumplir las ordenanzas vigentes.
La problemática afecta especialmente a los vecinos de las inmediaciones de Rivadavia y Mitre, aunque también alcanza a otras calles del sector céntrico de Ramallo. Según manifestaron los residentes en una nota acompañada por firmas, durante las noches se repiten situaciones que dificultan el descanso y alteran la tranquilidad de quienes viven en la zona.
Uno de los principales focos de preocupación es la circulación de motocicletas con caños de escape libres o modificados, algunos de ellos preparados para producir explosiones y ruidos de gran intensidad. A esto se suma el paso de automóviles con equipos de música a volúmenes elevados y vehículos que circulan a velocidades que generan preocupación entre los habitantes del barrio.
Frente a este escenario, los vecinos decidieron trasladar formalmente su reclamo a las autoridades municipales. En la presentación dejaron en claro que no pretenden restringir la circulación ni impedir el uso de los vehículos, sino que se respeten las normas que regulan el tránsito y establecen límites a los ruidos molestos.
El petitorio hace referencia a dos normativas municipales aprobadas en 2014: la Ordenanza N°5047/14, vinculada al control de ruidos molestos en el transporte, y la Ordenanza N°5093/14, que regula el uso de caños de escape no reglamentarios. También invoca la Ley Nacional de Tránsito N° 24.449.
Entre los pedidos concretos se encuentra el cumplimiento efectivo de esas disposiciones, la intensificación de los operativos de control durante los horarios nocturnos y la implementación de medidas sobre motocicletas y automóviles que incumplan las regulaciones.
Además, solicitaron que las autoridades informen qué acciones tienen previsto desarrollar para abordar el problema.
El planteo vuelve a poner en discusión la capacidad de respuesta del municipio frente a situaciones que afectan directamente la convivencia cotidiana. La existencia de ordenanzas, por sí sola, no garantiza su cumplimiento: se necesitan controles sostenidos, procedimientos de fiscalización y sanciones cuando corresponda.

