Asamblea en Parque Patricios tras el derrumbe en Estación Buenos Aires

NewsITe
Vecinos del complejo habitacional “Estación Buenos Aires”, en el barrio porteño de Parque Patricios, realizaron una asamblea este lunes en busca de definiciones urgentes sobre dónde podrán vivir en los próximos días, luego del derrumbe registrado el 3 de marzo que obligó a evacuar a cientos de familias.
De acuerdo con lo que relataron los residentes del lugar, la reunión se convocó para las 18 con un objetivo claro: obtener respuestas concretas sobre soluciones habitacionales y el futuro del complejo. Si bien el Gobierno de la Ciudad habilitó algunos espacios temporales, solo unos 100 vecinos habrían podido utilizarlos, frente a un universo de alrededor de 300 familias evacuadas.
La periodista Magalí Ahrendts, también residente del complejo afectado, expresó públicamente la angustia que atraviesan los propietarios. En diálogo con Radio Rivadavia confesó su temor respecto a las condiciones de seguridad del edificio y a la incertidumbre económica que se abre tras el siniestro, especialmente para quienes accedieron a sus viviendas mediante créditos hipotecarios.
“Los vecinos estamos pensando en no pagar la cuota de este mes. Queremos exigirle no solo a la constructora COSUD, sino también al Banco Hipotecario, que nos den una mano, una ayuda”, planteó, reflejando el clima de desconfianza y malestar generalizado entre los damnificados.
Reclamos acumulados y silencio de la constructora
Otros propietarios, en declaraciones televisivas, aseguraron que desde hace al menos cinco años vienen elevando reclamos por fallas en la construcción. Entre las situaciones denunciadas mencionan la caída de cerámicas, explosiones de baldosas y diversos problemas estructurales que, según ellos, nunca obtuvieron una respuesta adecuada.
Los vecinos remarcan que, tras el derrumbe, “no se acercó nadie” de la empresa COSUD y señalan que no se observan tareas de reparación ni presencia activa de la constructora en el predio. Esta ausencia profundiza el enojo de los residentes, que reclaman información técnica, garantías de seguridad y un plan claro de trabajo.
- Departamentos clausurados sin acceso para los propietarios.
- Imposibilidad de retirar pertenencias personales y mascotas.
- Incertidumbre sobre la continuidad de los créditos hipotecarios.
- Reclamos por presuntas fallas edilicias previas al derrumbe.
“Mi desconfianza ya es total. Yo tengo que pensar en conseguirme otro hogar, otra casa; qué voy a hacer con el crédito”, expresó Magalí Ahrendts, una de las vecinas afectadas.
Mientras tanto, los damnificados evalúan pasos a seguir en el plano legal para determinar responsabilidades y resguardar sus derechos como propietarios. En paralelo, exigen a las autoridades porteñas, a la constructora y a las entidades financieras una respuesta rápida y coordinada que les permita resolver, al menos de manera transitoria, la emergencia habitacional que atraviesan.

