Residentes del barrio 17 de Octubre (ex Cooperación) se encuentran con miedo y en estado de alerta por el comportamiento de un habitante del lugar. Afirman que el hombre suele caminar desnudo por la calle y acercarse demasiado a menores a la par de mirarlos insistentemente. El sujeto en cuestión padece trastornos mentales y fue condenado años atrás por la violación y femicidio de Elsa Müller.

De la redacción de EL NORTE
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Un grupo de vecinos de barrio 17 de Octubre (ex Cooperación), se encuentra viviendo una situación de preocupación y temor por el extraño comportamiento de un habitante de esa franja barrial. La sensación de peligro que experimentan tendría justificada sus razones en la conducta errática de un sujeto que volvió recientemente a la que era su casa tras pasar más de 25 años alojado en la Unidad psiquiátrica del Melchor Romero. Había sido condenado junto a otros dos hombres por la violación seguida de muerte de Alicia Müller ocurrida en San Nicolás en marzo de 1997.
Quienes residen en el barrio, en diálogo con EL NORTE, expresaron su preocupación afirmando que “tenemos miedo de que pase algo grave, esta persona camina desnuda, en estado de abandono y sucia con sus propios excrementos. Acosa a menores mirándolas de manera insistente, les pasa muy cerca como intimidándolas. La familia no se ocupa y hace poco un vecino terminó preso por ir a increparlo porque había molestado a su hija de 15 años. Este hombre fue condenado hace muchos años y estuvo internado en una institución del Melchor Romero por la violación y crimen de Alicia Müller. Tenemos miedo, alguien tiene que hacer algo” expresó una residente del lugar.
El hombre cuestionado fue condenado por el brutal crimen de Elsa Alicia “la Nona” Müller. La mujer tenía 37 años, era madre de cinco hijos y conducía un programa de música tropical cuando el 8 de marzo de 1997 fue atacada en horas de la madrugada mientras regresaba a su casa. Fue abusada sexualmente y asesinada con extrema violencia por tres hombres que fueron detenidos poco después del crimen.
Por entonces la figura del femicidio, que hubiese contemplado para este caso una pena de prisión perpetua, no existía. Los tres recibieron condenas a 19, 20 y 22 años de prisión. Siendo el sujeto ahora cuestionado quien más tiempo estuvo detenido por padecer problemas mentales y representar peligro para sí y para terceros. Finalmente fue liberado hace poco más de un año y volvió al barrio.
El crimen de Alicia
El 8 de marzo de 1997 Alicia Müller volvía a su casa cuando a pocos metros de llegar un sujeto la interceptó, la golpeó y arrastró hasta un descampado. Una vez allí, se sumaron otros dos agresores, abusaron sexualmente de ella con singular violencia y luego la asfixiaron. Su cuerpo fue encontrado dos días después de que la familia la viera por última vez. A una semana del hecho detuvieron a tres sujetos que, aunque no tenían relación con la víctima, la conocían. Fueron condenados a distintas penas y, aunque el magistrado que juzgó a los autores del crimen usó la palabra femicidio para definir el hecho, la ley no lo contemplaba todavía y los agresores fueron condenados por “violación seguida de muerte”. Pero el homicidio de Alicia Müller es uno de los casos más emblemáticos.
Florencia Martínez, hija de la víctima, tenía apenas 9 años cuando los homicidas interceptaron el paso de su madre en calles Balcarce y Hernandarias y la asesinaron sin piedad. En marzo pasado, al cumplirse 28 años del crimen Florencia en dialogo con EL NORTE, recordó que la vio por última vez el 7 de marzo de 1997. “Fue la última vez que la vi con vida. Pasaron dos días buscándola. Lamentablemente se cruzó con tres sujetos, que acabaron con su vida, dejándola en un descampado tapada con yuyos” relató. “En el momento en el que sucedió lo de mi mamá yo no entendía mucho de lo que pasaba. Fue muy difícil, me levanté un día y el mundo estaba dado vuelta. Mis hermanos y yo quedamos solos, mi papá estaba en Buenos Aires y a mi mamá no la encontraban. Todos estaban muy nerviosos, pero nadie nos decía nada. Al otro día, mi hermano más grande nos dijo a mi hermanito y a mí que mamá se había ido al cielo, yo entendí, pero él preguntó cuándo iba a volver” recordó Florencia.
Respecto de los homicidas y el juicio, Florencia expresó que “por entonces no existía la figura del femicidio. Los tres hoy están en libertad. Uno salió a los siete años de estar preso, el otro también favorecido por el dos por uno y hace poco salió el último que estaba en el Melchor Romero. Me enteré de cómo fue su muerte cuando llegué a la adolescencia, mi papá había preparado una carpeta con todos los recortes de diarios del caso y me la entregó. Siempre me pregunto si no hubo más culpables” concluyó Florencia Martínez.
Los tres hombres de apellidos Servin, Allodi y Pérez fueron condenados por “Violación seguida de muerte” a 19, 20 y 22 años de prisión. Solo el sujeto ahora cuestionado cumplió la pena completa y estuvo un tiempo más por ser peligroso para sí y para terceros en el Melchor Romero. Los otros dos fueron liberados antes y hoy caminan las calles del mismo barrio que los hijos de su víctima.
El temor de los residentes de barrio 17 de Octubre no es infundado. “Tenemos miedo, no queremos que pase algo grave, las autoridades tienen que hacer algo” reclamaron los vecinos.

